Miami,- Archivos médicos, un balón firmado por Magic Johnson, obras de arte, panfletos recomendando el sexo seguro y otros miles de objetos recuerdan en el Museo de Coral Gables (Florida) otra epidemia, la del sida, que desde su inicio hace 40 años se ha cobrado más de 33 millones de vidas en todo el mundo.

Shed Boren, uno de los curadores “A Matter of Time, Examining 40 Years of AIDS while living through a Pandemic”, dijo a Efe que “lo más importante de ambas epidemias es que tenemos que recordar que en el fondo, todos somos personas (aunque) encontramos formas de distinguirnos”.

“Homosexuales, heterosexuales, negros, blancos, hispanos o asiáticos, pero en realidad, todos somos personas, y creo que cualquier pandemia debería recordarnos nuestra propia vulnerabilidad y nuestra propia interconexión”, agregó.

Para Boren, ambos males trajeron paranoia y la necesidad de crear consciencia de que debemos cuidarnos unos a otros.

El sida “cambió todo” y la covid-19 ha enseñado que se debe prestar atención al uso de la mascarilla y al rastreo de contactos, detalló el trabajador social, que desarrolló en 1992 un programa en Hospital Mercy de Miami para responder al número creciente de pacientes de sida.

“Antes del VIH no solíamos tener guantes de goma en los hospitales, sillones de plástico para dentistas. Solíamos tener menos problemas de confidencialidad”, recordó.

LA LISTA DE LOS INFECTADOS

A Boren le conmueve en la muestra una carta de un enfermo en San Francisco que detalla a su médico los nombres y teléfonos de los hombres con los que se acostó para ayudar a despejar si se transmitía sexualmente.

“Esta lista no es completa, pero puede ayudar”, señala el paciente en este manuscrito de 1981.

Ese año los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de EE.UU. publicaron los primeros informes de cinco homosexuales en Los Ángeles con complicaciones respiratorias y otras enfermedades infecciosas, dos de los cuales ya habían muerto.

Más tarde, el mundo conocería la enfermedad como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida o sida, y más de 75 millones de personas se infectaron en poco tiempo.

Artículos científicos del profesor retirado de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) William Darrow, líder e investigador de los CDC durante los primeros días de la epidemia hacen parte de la exhibición.

También recortes de prensa en los que se especulaba que era un cáncer vinculado a los homosexuales y listas de los primeros contagiados.

Boren destaca además un video que muestra la “valentía” de Mary Fisher, una mujer de una familia adinerada que urgió a los republicanos a manejar con compasión la crisis del sida durante un emotivo discurso en la Convención Nacional Republicana de 1992.

“Si creen que están seguros, están en riesgo”, dijo Fisher a la audiencia en tiempos que la enfermedad todavía estaba asociada a los homosexuales.

La ahora activista de 73 años, que entonces contrajo el sida de su segundo esposo, se describió como una mujer blanca, con hijos y con el apoyo de su familia, pero igual de enferma al homosexual a la intemperie rechazado por sus parientes.

REIVINDICACIONES FÚNEBRES

A cuatro décadas de la aparición del sida, una colcha cosida durante años de forma colectiva como parte del programa AIDS Memorial Quilt ha reseñado la muerte, supervivencia y demandas sociales surgidas con el sida.

Esta “epidemia mundial”, como la catalogó la Organización Mundial de la Salud (OMS), está reflejada en retazos, cada uno del tamaño de un féretro, que recuerdan las vidas perdidas por el sida.

En una porción del tejido solicitada para la exposición y que cubre una enorme pared del museo están desde la estrella de Queen, Freddie Mercury, y el salsero boricua Héctor Lavoe, pasando por uno en honor a los muertos por sida en Cuba y otro al “tío Jack” en la que sus sobrinos le dicen que lo aman y lo dibujan con guantes de boxeo peleando contra la enfermedad.

Son “toneladas” de colchas, dice Boren, que se expusieron por primera vez en Washington en 1987 para recordar a los fallecidos por esta enfermedad, que pese a tener tratamiento, sigue enlutando a miles de familias, unas 690.000 en 2019.

Otros famosos, como Magic Johnson, están presentes con un balón de baloncesto con su firma junto a una edición impresa de 1991 del diario Los Angeles Times en la que anuncia su retiro tras dar positivo en una prueba de sida.

El deportista, que ha ayudado a reducir el estigma que pesa sobre esta enfermedad, estará presente en la exposición en una fecha aún por determinar.

Un libro autobiográfico sobre el actor Rock Hudson (1947-1985) recuerda que este galán de películas fue uno de los primeros famosos en revelar que tenía sida, lo que a mediados de los ochenta provocó una amplia discusión pública sobre su homosexualidad.

Boren explicó que la exposición busca enseñar a las nuevas generaciones sobre esta epidemia y los conflictos sociales y políticos que generó al ser asociada erróneamente con la comunidad gay.

El curador, profesor de FIU, es uno de los productores de “The Day It Snowed en Miami”, documental sobre la lucha por los homosexuales durante la crisis del sida en el sur de Florida.

Yuneikys Villalonga, curadora en jefe del Museo de Coral Gables, además resaltó las obras de muchos artistas, muchos de ellos cubanos, que murieron por sida en el sur de Florida.

Con el apoyo del Museo Wolfsonian de FIU, que aportó cerca de 70 carteles alusivos al sida, el Proyecto Vasari y las Bibliotecas Públicas de Miami-Dade, la exhibición estará abierta hasta el próximo 18 de julio.

Boren recordó que ante la ausencia de internet, estos carteles, en su mayoría promocionando el sexo seguro y alertando sobre esa crisis sanitaria mundial, eran cruciales para enseñar y prevenir sobre la enfermedad.

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