Sídney (Australi.- Unos 2,4 millones de habitantes de la ciudad de Brisbane, la tercera más poblada de Australia, terminaron este jueves un confinamiento de tres días en vísperas de la Semana Santa, después de que se reportara solamente un nuevo caso con la variante británica de la covid-19.

Al hacer el anuncio, la jefe del gobierno del estado de Queensland, Annastacia Palaszczuk, dijo a la prensa en Brisbane que el hecho de tener un solo caso entre unas 25.000 pruebas para detectar la covid-19 supone “buenas noticias” para su estado de cara a la conmemoración de la Semana Santa.

El actual brote, que acumula menos de una veintena de contagios, comenzó hace tres semanas, después de que una médico que trataba a un paciente con covid-19 que había llegado del exterior se infectara en un hospital de la capital de Queensland.

Mientras espera eliminar este brote el gobierno de Queensland indicó que limitará las reuniones a un máximo de 30 personas en hogares y obligará a usar mascarillas en el transporte público o centros comerciales en las próximas dos semanas.

Además, las personas que acudan a restaurantes, cafeterías, bares o clubes deberán estar sentadas y no podrán bailar, mientras las ceremonias religiosas por Semana Santa deberán celebrarse respetando el distanciamiento social, entre otras medidas.

El brote de Queensland también obligó a las autoridades del vecino estado de Nueva Gales del Sur a cancelar el miércoles un popular festival de música en el balneario bohemio de Byron Bay, a más de 760 kilómetros al norte de Sídney, tras reportarse la víspera un caso de covid-19.

El Bluesfest, que iba a comenzar este jueves, preveía una asistencia de unas 16.000 personas ante la expectativa de muchas personas que acuden a este festival que tiene tres décadas de existencia y no pudo celebrarse el año pasado por la covid-19.

La directora general de Live Performance Australia, Evelyn Richardson, dijo a la cadena local ABC que el festival había sufrido una “pérdida de 10 millones de dólares (australianos)” (7,5 millones estadounidenses o 6,4 millones de euros) por la cancelación de última hora.

Australia, que reporta poco más de 29.300 infecciones de covid-19 desde el inicio de la pandemia, incluyendo 909 muertos, actualmente está rezagada en sus objetivos de vacunación contra la covid-19, dado que solo ha inoculado al 15 por ciento de los 4 millones de pobladores que tiene previsto para finales de este mes.

La mayoría de los brotes en Australia se han producido a partir de contagios de los viajeros internacionales que llegan a Australia, país que mantiene sus fronteras cerradas desde marzo de 2020, y el más grave fue el ocurrido en Melbourne en junio del año pasado cuando se produjo la segunda ola de covid-19 y murieron cientos de personas.

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