Manila,- Filipinas sumó este martes 6.352 nuevos casos de la COVID-19, récord diario para el país y para todo el Sudeste Asiático, en el primer día de reconfinamiento en Manila y cuatro provincias colindantes ante la nueva oleada de contagios.

Filipinas ha registrado 112.593 contagios desde enero – todavía activos- y 2.115 muertes, según los últimos datos del Departamento de Salud.

El país ha registrado récord diario de casos cinco veces en la última semana, lo que obligó al gobierno a ordenar el reconfinamiento de la capital y cuatro provincias colindantes, Bulacan, Rizal, Cavite y Laguna, que suman 27 millones de habitantes, una cuarta parte de la población del país y el 67 % de la actividad económica.

La fase de confinamiento aprobada para la capital y alrededores -donde se concentra el 67 % de la actividad industrial del país- restringe completamente los movimientos, se suspende el transporte público y solo se permite a un miembro de cada familia salir a comprar artículos esenciales.

Pese a la restricción de desplazamientos, excepto para trabajadores esenciales, el martes amaneció en la capital con mucho tráfico y largas colas en los controles militares dispersados en las fronteras entre municipios y barrios para garantizar el estricto cumplimiento de la cuarentena, pero con todos los establecimientos, excepto mercados y farmacias, cerrados.

Aunque impuso uno de los confinamientos más largos y estrictos del mundo -de 5 meses en la capital-, Filipinas es el único país de la región que aún no ha doblegado la curva de contagios, en continuo ascenso desde marzo, por las deficiencias a la hora de hacer test y rastreo de contactos.

El secretario de Ciencia y Tecnología, Fortunato Dela Peña, anunció hoy que Filipinas tiene previsto inmunizar a 3 millones de personas, menos del 3 % de su población de 108 millones de habitantes, cuando haya una vacuna disponible.

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La comunidad médica del país ha pedido en un carta solicitó un nuevo enfoque frente a la pandemia, ya que tras cinco meses, los hospitales están saturados, con falta de medios y el personal médico agotado y enfermando de COVID-19

Sin embargo, el gobierno ha advertido que este nuevo confinamiento no podrá prolongarse más allá del 18 de agosto, ya que el impacto económico y social es insoportable para el país, donde millones de familias acostumbradas a vivir con los justo -el 16,6 % por debajo del umbral de la pobreza- están sufriendo hambre.

La ONU aprobó hoy un plan de ayuda humanitaria para Filipinas de 6.000 millones de pesos (120 millones de dólares), el mayor para el país desde el supertifón Haiyan de 2013, con el que pretenden prestar asistencia a 5,4 millones de personas desfavorecidas.

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