Pekín,- Que China pospusiera su gran cumbre política anual, prevista para marzo, era una clara señal del tremendo impacto de la crisis del coronavirus. Ahora, con el brote aparentemente bajo control, Pekín ha anunciado que la celebrará a finales de mayo y la intención parece clara: escenificar la victoria sobre el virus.

La reunión anual del máximo órgano legislativo chino, la Asamblea Nacional Popular (ANP) se celebrará finalmente a partir del 22 de mayo, según informó hoy el propio órgano en su página web oficial tras una reunión de su Comité Permanente.

Esta cumbre, la máxima cita política de cada año en el país asiático, tenía inicialmente prevista su apertura para el pasado 5 de marzo, pero a finales de febrero las autoridades decidieron posponerla ante los riesgos que planteaba la entonces epidemia, ahora elevada al nivel de pandemia.

El anuncio de la convocatoria tiene una especial importancia simbólica ya que representa la vuelta a la normalidad política del país cuando la mayoría de los países del mundo están centrados todavía en la lucha contra el virus.

“La situación de prevención y control de la epidemia en China está mejorando de manera constante, y la vida económica y social están retornando a la normalidad de forma sostenida”, indica el comunicado, que prosigue: “Teniendo en cuenta todos los factores, se dan las condiciones para convocar la sesión anual de la ANP”.

La ANP, en la que participa la plana mayor del régimen, se había pospuesto este año por primera vez en décadas y su nueva fecha se esperaba como una señal definitiva de la vuelta a la normalidad, aunque muchas restricciones para contener la enfermedad aún siguen vigentes.

¿MÁS CORTA Y SIN OBJETIVO DE CRECIMIENTO ECONÓMICO?

La sesión anual de la ANP, que congrega habitualmente a unos 3.000 delegados procedentes de todo el país en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, establece los principales objetivos económicos y políticos del año y se suele prolongar durante diez días.

Este año, sin embargo, podría durar menos: el diario oficial Global Times cita a algunos diputados que apuntan que, a falta de una confirmación oficial y de que se les comunique a los asistentes cómo habrán de llegar a la capital y si deberán someterse a cuarentenas, la cumbre podría acortarse a siete días.

Cabe reseñar que Global Times aprovecha esta noticia para dar impulso a una de las narrativas más propugnadas por Pekín en las últimas semanas, al citar a una diputada de la ANP que asegura que “las ventajas del sistema socialista de China” son las que han permitido al país controlar al virus.

Entre otras cuestiones, en estas cumbres se suelen fijar los objetivos de crecimiento económico para el año en curso, algo que no está todavía claro que se haga esta vez debido a la incertidumbre sobre la evolución de la economía tras el impacto de la COVID-19.

Los efectos del coronavirus han causado una contracción del 6,8 % del PIB del gigante asiático en el primer trimestre de 2020, la primera caída desde 1976.

Las previsiones para el conjunto del año de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) son todavía de un crecimiento del 1,2 %, mientras que otros hablan incluso de un 3 %.

Si la ANP fija finalmente un objetivo de crecimiento este año, este será evaluado como un signo de una decisión de las autoridades de Pekín en favor de una política de mayores o menores estímulos económicos, aunque ya se habla de impulsar el gasto público en infraestructura para reimpulsar la economía nacional.

La reunión anual fija también los gastos de Defensa, Educación y otros importantes objetivos políticos y sociales, entre ellos un borrador de un nuevo Código Civil.

La Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, un órgano asesor que se reúne habitualmente durante una semana en paralelo a la ANP, lo hará esta vez el 21 de mayo.

PEKÍN REBAJA SU NIVEL DE ALERTA

En línea con la postura de la ANP, las autoridades municipales de la capital, Pekín, anunciaron hoy que rebajarán el nivel de alerta a partir de mañana, 30 de abril.

Así pues, este jueves se pasará de la máxima categoría de la escala de respuesta a emergencias, activa desde el pasado 24 de enero, a la segunda.

Las cifras oficiales muestran que en la capital se han registrado un total de 419 casos de transmisión local y otros 174 importados de otros países, con 9 fallecidos. Actualmente solo hay dos casos sospechosos de ser positivos por COVID-19 en la ciudad, y en la última jornada no se registró ningún nuevo contagio confirmado.

Eso sí, uno de los distritos de la ciudad, el de Chaoyang, es la única zona del país que sigue siendo considerada de “alto riesgo” de contagio debido a la aparición de un foco de infección provocado por un estudiante que regresó del extranjero y que inicialmente había dado negativo en las pruebas tras superar una cuarentena sin síntomas.

Esta no es la única noticia publicada hoy que apoya la narrativa oficial de una paulatina vuelta a la normalidad, ya que el Gobierno municipal pequinés también indicó que el 1 de mayo, cuando empieza un puente de cinco días, reabrirán sus puertas los museos de la ciudad.

No obstante, esta reapertura se llevará a cabo con restricciones de aforo y horario, así como con sistemas de reserva anticipada de entradas y controles de temperatura a las entradas de los recintos.

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