La nueva tecnología 5G supone una navegación diez veces más rápida y un gran salto entre la tecnología anterior, 4G. Sin embargo, lo que parece ser un avance tecnológico importante, también ha sido tema de debate y miedo. En los últimos días, se han producido ataques a torres 5G ubicadas en el Reino Unido gracias a las teorías conspirativas que lanzaron algunas personas. Estas teorías se fundamentan en la creencía de que estas antenas propagan y contagian el coronavirus. ¿Qué hay de cierto en esta conspiración?

¿Cómo surgió la conspiración?

Las teorías conspirativas nacieron en las redes sociales cuando se confirmaron los primeros casos de coronavirus en China y, desde allí, se propagaron por todo el mundo. Existen dos posturas: la primera cree que el virus se propaga a través del uso de dispositivos que utilicen la tecnología 5G y la segunda indica que la red inalámbrica produce un debilitamiento del sistema inmune y, por lo tanto, la gente es más propensa a contraer enfermedades. En cuanto a la relación entre esta nueva tecnología y el COVID-19, fue precisamente en Wuham donde se instalaron torres 5G por primera vez. Según los conspiradores, los ciudadanos de Wuham, que por culpa de las antenas sufrieron un debilitamiento inmune, contrajeron la enfermedad y su propagación fue inevitable.

¿Tiene algo de cierto?

Por un lado, China y el Reino Unido no son los únicos países con casos confirmados de COVID-19. Esto quiere decir que existen países que no han instalado torres 5G y, sin embargo, sus habitantes contrajeron el virus. Esto es cierto, incluso, para algunas ciudades del Reino Unido. Por otra parte, mucho antes de la aparición del coronavirus ya circulaban teorías que relacionaban la tecnología 5G con otras enfermedades, como el cáncer. En este sentido, los expertos han demostrado que no existe vinculación entre una y otra al no encontrar evidencia que soporte estas conspiraciones.

En cuanto a la tecnología y el coronavirus, lo científicos aseguran que lo que puede convertirse en un medio de transmisicón del COVID-19 es el dispositivo móvil mismo. La razón es muy simple: todo el tiempo hacemos uso de nuestro teléfono celular y, por lo tanto, las partículas del virus pueden posarse en él, convirtiéndolo en un potencial transmisor de la enfermedad. Más que por la tecnología y las redes inalámbricas que circulan entre nosotros, debemos preocuparnos por los objetos que nos rodean y tomar las precauciones necesarias para evitar el contagio.

Frente a la vinculación que hacen las teorías conspirativas entre la tecnología 5G y el coronavirus, lo mejor es informarnos respecto de qué hay de cierto en las noticias que circulan por Internet y tener en cuenta qué dicen los científicos y especialistas. Lo cierto es que no hay evidencia que apoye la relación entre la red 5G y ninguna enfermedad y, por lo tanto, no existe correlación entre el coronavirus y las antenas de la nueva tecnología. Los expertos recomiendan, entonces, tomar precauciones frente a los objetos que nos rodean y, de esta forma, evitar el contagio.

 

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