Redacción Internacional.- La tendencia a la baja de nuevos casos de coronavirus en Europa genera cierta esperanza sobre la pandemia, pero las cifras de fallecidos echan por tierra cualquier viso de optimismo: Italia supera los 20.000 muertos y EE.UU. los 22.000, de ellos 10.000 solo en el estado de Nueva York.

Y en una pandemia que, conforme a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya ha causado más de 111.000 muertes y casi 1,8 millones de contagios confirmados, Estados Unidos se ha convertido en el epicentro actual del coronavirus.

Este país, que rebasa sobradamente el medio millón de casos, encabeza las defunciones por la COVID-19 en el mundo, con Nueva York al frente (10.056 decesos.

Aunque la cifra de fallecimientos en las últimas veinticuatro horas en el estado de Nueva York (671) es menor que en días anteriores, el gobernador Andrew Cuomo la comparó con las 2.753 víctimas mortales de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.

EUROPA, ENTRE ESTABILIZACIÓN DE CASOS Y ALTAS CIFRAS DE MUERTOS

Europa -con cuatro de los cinco países más afectados del mundo por la COVID-19 (España, Italia, Francia y Alemania) y donde según la OMS los infectados llegan a 913.000- se debate entre una situación que parece al menos estabilizarse y unas elevadas cifras de muertos por el coronavirus.

A la cabeza Italia, donde se superan ya los 20.000 fallecimientos (566 en un día, muy por encima de los 431 del domingo, la más baja en tres semanas), mientras que los datos de nuevos contagios confirman la tendencia a la baja, hasta los 159.516 afectados (actualmente 103.616 positivos).

Pese a ello, las autoridades italianas no relajarán el confinamiento y el drástico bloqueo de actividades.

Mientras, Francia se acerca a los 15.000 muertos por coronavirus, con 14.967 registrados hasta este lunes (9.588 en hospitales y 5.379 en residencias).

En el Reino Unido se registra un ligero descenso de los fallecidos en un día, de 737 a 717, hasta los 11.329 muertos, después de que el viernes este país alcanzara la cota más alta de defunciones por coronavirus en un país europeo (980).

Sin embargo, las autoridades británicas aseguran que “aún no se ha superado el pico” de la pandemia del coronavirus, aunque hay “signos positivos” que indican que se está empezando “a ganar la batalla” en el país, con 88.621 contagios, entre ellos el primer ministro, Boris Johnson, quien se recupera de la COVID-19 en la residencia oficial campestre de Chequers, tras salir la víspera del hospital.

FLEXIBILIZACIÓN DE RESTRICCIONES

Por su parte, España -con una caída de los fallecimientos a 517 en las últimas veinticuatro horas, desde las 619 del domingo – recupera este lunes parte de la actividad y cientos de miles de trabajadores se reincorporan a sus puestos.

Este levantamiento de restricciones a las actividades económicas no esenciales después de dos semanas de parón decretado por el Gobierno no está exento de polémica, ante el posible riesgo de que haya un repunte del coronavirus, cuando la curva está aplanada, pero todavía no en descenso.

A día de hoy España cuenta un total de 17.489 fallecidos, y registra un aumento del 2 % de nuevos contagios (3.477), el porcentaje más bajo desde el inicio de la pandemia, hasta casi 169.500.

También Alemania podría aliviar las restricciones, en vigor en principio hasta el 19 de abril, al superar la cifra de pacientes recuperados a la de infecciones activas y ralentizarse los contagios, con un aumento en un día de algo más de 2.500, hasta superar los 123.000 positivos, y 126 muertos en veinticuatro horas (casi 2.800 fallecidos), según el Instituto Robert Koch.

Por el contrario y pese a reducirse las hospitalizaciones, Bélgica -con 942 nuevas infecciones en las últimas veinticuatro horas, 310 ingresos y 303 muertos (105 casos confirmados y el resto sospechosos)- no cambiará las condiciones de confinamiento, pese a disminuir las hospitalizaciones, y previsiblemente prorrogará esta medida hasta el 3 de mayo.

También Portugal vive una estabilización de los contagios, al contabilizar 535 y casi 17.000 positivos, un 2,1 % más que el domingo, la tasa más baja de aumento de casos desde que se detectó el brote en el país.

Ante una flexibilización de las restricciones frente al coronavirus, la OMS considera que los gobiernos que planean levantar las cuarentenas y reactivar sus economía deben hacerlo poco a poco, con gran cuidado y solo si tienen estrategias bien rodadas.

ALZA DE CONTAGIOS “IMPORTADOS” EN CHINA

En China, donde comenzó la pandemia, siguen en aumento los contagios provenientes del extranjero, los llamados casos “importados”, hasta alcanzar 98 de las 108 nuevas infecciones detectadas el domingo, un nuevo máximo desde marzo, según la Comisión Nacional de Sanidad.

Ahora, más de tres meses después de su suspensión a finales de enero, las clases para alumnos de 15 a 17 años comenzarán a retomarse a partir del 27 de abril en las escuelas secundarias de Pekín.

La capital era la única división administrativa de China que no había anunciado todavía la reanudación de la actividad lectiva en ningún nivel educativo, a excepción de Hubei, foco de la pandemia del coronavirus, donde no se ha establecido fecha alguna al respecto.

Todos los centros que recuperan la actividad deben cumplir estrictas normas, como el uso de mascarillas en las clases, establecer áreas de aislamiento temporal para quienes presenten síntomas, correcta ventilación y desinfección de las aulas o la suficiente provisión de desinfectantes, jabón y equipamiento sanitario.

Además, no están permitidas grandes actividades grupales y las comidas deben hacerse por turnos.

CONSECUENCIAS ECONÓMICAS

Ante las consecuencias económicas de la pandemia, la alianza petrolera OPEP + ha acordado recortar 9,7 millones de barriles diarios (mbd) durante los meses de mayo y junio, para estabilizar los precios en el mercado de petróleo ante el fuerte desplome que sufre la demanda por el coronavirus.

Al respecto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que el recorte de pactado por los países es de 20 millones de barriles al día.

Por otra parte, el Banco Mundial estima que la pandemia del coronavirus provocará un crecimiento económico negativo en América Latina y el Caribe del 4,6 % este año, con las caídas más pronunciadas en Ecuador y México que verán contraer sus economías en un 6 por ciento.

Pero la economía solo es una parte del problema y el papa Francisco, quien en estos momentos también piensa en las mujeres en riesgo de violencia doméstica pidió a los científicos y gobernantes que están preparando el camino de salida a la emergencia por la pandemia de coronavirus que piensen en la gente y no en el dinero.

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