Río de Janeiro.- Las ventas del comercio brasileño crecieron un 1,2 % en febrero en comparación con enero, su mayor expansión para ese mes en cuatro años, antes de ser impactadas por la crisis generada por la propagación del coronavirus y que obligó a varias ciudades a cerrar los comercios en marzo.

Además de haber subido con respecto a enero, las ventas de los comerciantes minoristas brasileños crecieron un 4,7 % en febrero, en volumen, en la comparación con el mismo mes de 2019, informó este martes el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

El buen desempeño del comercio en febrero hizo que las ventas del sector acumularan un crecimiento del 3,0 % en los dos primeros meses de 2020 y del 1,9 % en los últimos doce meses, desde marzo de 2019 hasta febrero de 2020.

Pero el que parecía ser un año de fuerte recuperación para el comercio terminó impactado por la COVID-19, que obligó a gobiernos regionales y municipales de Brasil a imponer diferentes medidas de aislamiento social para frenar la expansión del virus, entre las cuales el cierre de los comercios no esenciales.

Con las restricciones impuestas en marzo, en la mayoría de los 27 estados de Brasil sólo funcionan normalmente comercios esenciales, como supermercados, panaderías, carnicerías y farmacias.

De acuerdo con datos provisionales divulgados el lunes por la Confederación Nacional del Comercio (CNC, patronal), las ventas cayeron un 35 % en las tiendas que dan a las calles en marzo en comparación con el mismo mes del año pasado y un 50 % en los centros comerciales.

La misma entidad divulgó una proyección según la cual las ventas en Brasil durante la semana de Pascua, una de las temporadas más importantes para el sector en el país y que comenzó el domingo, caerán un histórico 31,6 % este año frente a las de 2019 debido a las restricciones impuestas por el coronavirus.

“Los efectos de la pandemia de la COVID-19 restringieron dramáticamente el flujo de consumidores hacia las tiendas”, afirmó el presidente de la CNC, José Roberto Tadros.

La pandemia impactó un sector que venía creciendo y que registró en febrero un aumento de ventas en cinco de sus ocho subsectores.

El subsector con más impulso fue el de supermercados, alimentos y bebidas, cuyas ventas crecieron un 1,5 % en volumen en febrero frente a enero.

Igualmente subieron las ventas en los subsectores de muebles y electrodomésticos (1,6 %); artículos farmacéuticos, médicos y cosméticos (0,6 %); textiles, confecciones y calzados (1,6 %) y otros artículos de uso personal y doméstico (1,5 %).

Los subsectores en que cayeron las ventas fueron los de libros, periódicos y revistas (-3,8 %), equipos y material para oficina e informática (-1,1 %) y combustibles y lubricantes (-0,6 %).

Además del impacto de las medidas contra el coronavirus, los comerciantes también prevén una fuerte caída de las ventas en los próximos meses por la depreciación acumulada por el real frente al dólar en lo que va del año, de casi un 30 %, pues encarece productos importados, y por la caída de la confianza de los consumidores y su aversión al riesgo.

Además del comercio, las medidas contra la COVID-19 han afectado a casi todas las actividades económicas y ya hacen prever una fuerte retracción de la economía de Brasil este año.

La posibilidad de que las medidas de limitación social tengan que prolongarse más de lo previsto llevó a los analistas del mercado a doblar su proyección para la contracción de la economía de Brasil en 2020 desde el 0,48 % calculado la semana pasada hasta el 1,18 % previsto en un sondeo divulgado este lunes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here