Modesto Martínez

El autor esJuez de la Corte de Apelación de Niños, Niñas y Adolescentes, del Distrito Nacional.

Mientras el humilde, vulnerable y desvalido pueblo dominicano enfrenta una amenaza de proporciones apocalípticas, muchos de sus principales dirigentes políticos, que deberían tener como única preocupación, hallar la manera de conducirnos hacia la luz, han optado por un excesivo activismo en las redes sociales en el que nos estrujan con gran eficacia, los “extraordinarios y desinteresados” esfuerzos que están haciendo, cada uno por su lado, para ayudarnos a salir de la situación; al tiempo de enarbolan un discurso de unidad,: “juntos vamos a…”, pero no son capaces de poner a un lado sus diferencias para consensuar ideas y esfuerzos, en beneficio del pueblo del cual se han servido tan abundantemente.
Que la media de los dirigentes políticos dominicanos propicie la construcción de un escenario de unión fraternal y sincero para que, entre todos, busquemos soluciones a los problemas más acuciantes que tenemos como nación, suena a la más lejana de las utopías.
Tal parece que el odio y el resentimiento que sienten entre ellos, es mucho más fuerte que el amor que deberían profesarnos.
No obstante pese a ellos, la República Dominicana perdurará

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí