Tegucigalpa.- A dos meses de los primeros tres casos confirmados con coronavirus, Honduras registra 116 muertos, mientras que los contagios ascienden a 2.100, informó este lunes el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager).

De 349 nuevas pruebas practicadas hoy, 128 dieron positivo, a los que se suman ocho nuevos fallecimientos, indicó el Sinager en cadena nacional de radio y televisión.

Nuevamente, el norteño departamento de Cortés volvió a ser el que más contagios diarios registra en el país, con 84 de los 128 casos confirmados.

En segundo lugar figura Francisco Morazán, centro, donde se localiza Tegucigalpa, la capital hondureña, que hoy sumó 21 nuevos casos, seguido de Yoro, norte, también con 21, y dos en Choluteca, sur del país centroamericano.

De los ocho muertos a causa del COVID-19, cinco corresponden a Cortés, dos a Francisco Morazán y uno a Yoro, indicó el organismo estatal, que a diario informa sobre los registros de la enfermedad, en los que se incluyen nuevos contagios, cifra de fallecidos, recuperados y hospitalizados.

Según el Sinager, los recuperados de la enfermedad ya suman 206 con tres nuevos casos registrados hoy, en tanto que los hospitalizados son 251, de los que once se encuentran en situación grave, quince en cuidados intensivos y 225 estables.

Para controlar la pandemia el Gobierno mantiene desde marzo un toque de queda que se ha extendido hasta el 17 de mayo, aunque no se descarta que se amplíe por más tiempo debido a que continúa el brote del virus, principalmente en Cortés y Francisco Morazán, los de mayor población de los 18 que conforman el territorio hondureño.

Pese a que todavía no se ha llegado al pico de la pandemia, el Gobierno ha comenzado a restablecer gradualmente la débil economía hondureña, que se ha visto afectada en todos los niveles.

La semana pasada fueron abiertos una veintena de restaurantes, principalmente de comidas rápidas, autorizados para vender solamente para llevar, para evitar aglomeraciones.

Además, siguen atendiendo al público, de lunes a viernes, los supermercados, farmacias, gasolineras, ferreterías, bancos y cooperativas, mediante un control diario del último dígito del carné de identidad o pasaporte de los compradores.

El sábado y domingo todo está cerrado y no circula nadie, salvo personal sanitario, autoridades de seguridad, periodistas y otros autorizados que trabajan en tareas afines a la lucha contra la pandemia.

Hoy también comenzó a reactivarse, de manera gradual y bajo medidas sanitarias, la industria de la construcción, con poco personal, para evitar contagios de coronavirus.

Además, el Gobierno anunció que en los próximos días se estarán practicando entre 2.000 y 3.000 pruebas diarias para acelerar la confirmación de más casos de la enfermedad y ejercer un mejor control sanitario.

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