La líder de Hong Kong se disculpó el martes por una impopular propuesta de ley sobre extradiciones que provocó protestas masivas, e indicó que no se retomaría la reforma en este curso legislativo.

Sin embargo, Carrie Lam no retiró oficialmente la iniciativa. La funcionaria dijo en una rueda de prensa que confiaba en terminar su legislatura, ignorando las peticiones de que renuncie.

La directora general del territorio admitió que era improbable que pudiera ganar la confianza de la ciudadanía en la ley, que permitiría enviar a China para ser juzgados a algunos sospechosos de delitos.

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“En reconocimiento con la ansiedad y el temor causado por la propuesta de ley en los últimos meses, si no tenemos la confianza del pueblo no procederemos de nuevo con el ejercicio legislativo”, dijo.

“No procederé con este ejercicio legislativo si no pueden resolverse estos temores y ansiedades”, añadió.

La reforma provocó varias protestas masivas, incluida una el domingo de casi dos millones de personas y otra de hasta un millón unos días antes.

Los activistas rechazaron las disculpas anteriores de Lam por su gestión de la reforma, que tocó una fibra sensible en una ciudad preocupada por el gobierno cada vez más autoritario del presidente de China, Xi Jinping.

La crisis también ha resaltado el temor a que Hong Kong esté perdiendo la condición autónoma especial prometida por China cuando tomó el control de manos de Gran Bretaña en 1997.

Las protestas ofrecieron escenas similares a las manifestaciones de 2014, cuando la gente acampó durante semanas en las calles pidiendo elecciones directas al director general de la ciudad, que es designado por un comité proBeijing.

Una de las preocupaciones asociadas a la reforma es que pueda utilizarse para enviar a personas críticas con el gobierno del partido Comunista a la China continental, donde afrontarían vagas acusaciones políticas, la posibilidad de tortura y juicios injustos.

Lam insiste en que la legislación es necesaria para que Hong Kong haga justicia y no se convierta en un imán para fugitivos.

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