Moscú,- El canciller alemán, Olaf Scholz, afirmó hoy que la retirada de algunas unidades militares de Rusia de las fronteras de Ucrania es una buena señal, pero debe haber más para rebajar la tensión.

“Que ahora escuchemos que algunas unidades serán retiradas, es una buena señal. Esperamos que haya más”, afirmó Scholz en una rueda de prensa conjunta en el Kremlin tras reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, durante unas tres horas.

“Estamos quizás ante la crisis más difícil y amenazante en mucho tiempo en Europa”, indicó.

“No se puede reiterar más nuestra preocupación por lo qué ocurrirá próximamente con los 100.000 soldados y actividades (militares). No podemos encontrar una justifiación razonable para ello”, recalcó.

Por eso es muy importante que haya una desescalada, afirmó. “En una situación tan tensa y complicada esto es muy importante para que no haya una guerra”, insistió.

Scholz explicó que Putin le ha informado sobre su reunión el lunes con sus ministros de Exteriores, Serguéi Lavrov, y de Defensa, Serguéi Shoigú, donde el primero le indicó que hay posibilidad de un acuerdo con EEUU y la OTAN sobre las garantías de seguridad que el Kremlin exige a Occidente para remodelar el sistema de seguridad de Europa.

“Coincido en que la diplomacia no está agotada ni de lejos. Ahora hay que trabajar de forma decidida y con valentía en una solución pacífica de esta crisis”, sostuvo Scholz.

“Estamos listos para, juntos con todos los socios de la OTAN y la Unión Europea (UE), abordar pasos concretos para mejorar la seguridad común”, añadió, un diálogo que ya está abierto entre la EEUU y Rusia, la Alianza Atlántica con Rusia y en el seno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El canciller alemán pidió que no ese diálogo “no acabe en un callejón sin salida”, porque “sería “una catástrofe para todos”.

Scholz reiteró que una nueva agresión militar rusa contra Ucrania tendría “consecuencias políticas, económicas y estratégicas”, algo que “saben todos muy bien”.

Dijo que él y Putin coinciden en que el Formato de Normandía (Rusia, Ucrania, Francia y Alemania) es un formato importante para el diálogo también para resolver el conflicto en el este de Ucrania, donde se enfrentan desde 2014 los separatistas prorrusos y el Ejército ucraniano.

“Ahí necesitamos movimiento y progresos”, recalcó.

Recordó que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se ha comprometido a presentar al Grupo de Trabajo Trilateral (Rusia, Ucrania y la OSCE) los proyectos de ley sobre el estatus especial del Donbás, la ley sobre elecciones en las zonas no controladas por el Gobierno ucraniano y la reforma constitucional.

“Es un buen avance y se trata ahora de aprovecharlo”, afirmó Scholz.

En este sentido, consideró que la resolución adoptada hoy por la Duma rusa (Cámara Baja) para instar a Putin a reconocer las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk equivaldría -de hacer caso el presidente ruso- “a despreciar” los Acuerdos de Minsk para la paz en el Donbás.

“Entonces el proceso estaría acabado y eso sería una catástrofe política”, añadió.

Scholz también se refirió al polémico gasoducto Nord Stream 2, que transportará gas ruso directamente a Alemania a través del fondo del mar Báltico y que estaría incluido en el paquete de sanciones que adoptaría Occidente en caso de una invasión rusa de Ucrania.

“Queremos esforzarnos para que haya una evolución pacífica en Europa, que no haya una confrontación militar en Ucrania. Si aún así se produjera, habrá consecuencias de alcance y todos lo sabemos. Y nosotros sabemos qué hacer. Y mi impresión es que todos los demás lo comprenden”, dijo en referencia indirecta a Rusia.

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