Londres.- El diputado conservador británico Nick Gibb ha confirmado este sábado que ha pedido una moción de confianza interna contra Boris Johnson, con lo que ascienden a 15 los parlamentarios del partido gobernante que han revelado públicamente que desean votar sobre el futuro del primer ministro.

En un artículo en “The Daily Telegraph”, Gibb afirma que el Partido Conservador, que tiene 360 escaños en la Cámara de los Comunes, debe “confrontar realidades duras”. “Para restablecer la confianza, tenemos que cambiar al primer ministro”, escribe.

El veterano “tory” aduce que “es difícil ver” que Johnson “dijera la verdad” con sus versiones contradictorias sobre las fiestas que tuvieron lugar en su residencia y despacho oficiales de Downing Street en 2020 y 2021, en contra de las restricciones por la pandemia.

Gibb añade que los votantes en su circunscripción de Bognor Regis y Littlehampton (sur de Inglaterra) “están furiosos por el doble rasero” que parece aplicar el Gobierno.

Una quincena de diputados “tories” ha revelado hasta ahora que ha enviado una carta a Graham Brady, presidente de la ejecutiva del Comité 22 -que aglutina al grupo parlamentario-, para que organice una moción de confianza interna contra el líder, que, de perderla, debería dimitir al frente de la formación y del Gobierno y sería sustituido por un colega elegido en unas elecciones primarias.

Para convocar esa votación, Brady ha de recibir 54 peticiones (un 15 % del grupo parlamentario), que son contabilizadas en secreto, por lo que se desconoce el número total remitido hasta el momento, aunque seguramente será superior a esas 15.

Aunque hay mucho descontento dentro del Partido Conservador, no todos los diputados consideran acertado convocar a corto plazo esa moción, pues, de ganarla, Johnson quedaría libre de afrontar otra hasta pasados doce meses.

Algunos esperan a ver si algún ministro del Gobierno, en especial el de Economía, Rishi Sunak -del que se asume que sería un posible sustituto del jefe-, da un primer paso para romper filas, a fin de asegurar un proceso más fluido.

El anuncio de Gibb se produce en una semana difícil para Johnson, después de la dimisión de cinco miembros de su círculo más cercano de colaboradores.

La más dolorosa y políticamente significativa fue la de Munira Mirza, una asesora fiel desde su etapa como alcalde de Londres, que dejó el Ejecutivo el jueves en protesta por unas acusaciones falsas que Johnson dirigió a Keir Starmer, líder de la oposición laborista.

Por otra parte, el periódico “The Daily Mirror” informa este sábado de que, entre las 300 fotos que la Policía analiza sobre las fiestas en Downing Street, hay una de la celebración del cumpleaños de Johnson el 19 de junio de 2020, en la que este, que argumenta que fue solo una pausa en el trabajo, aparece con una lata de cerveza Estrella en la mano.

La Policía investiga doce fiestas en que el personal de Downing Street, incluidos el primer ministro y su esposa, Carrie, pudo romper las restricciones impuestas por la crisis sanitaria, lo que está penalizado con multas. En el plano político, una imputación a Johnson evidenciaría que engañó al Parlamento.

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