La investigación, cuyas conclusiones aparecen publicadas en «Neural Regeneration Research», señala que los pacientes con ELA pueden sufrir cambios en las microglías, las células encargadas de proteger y defender a las neuronas

 

Madrid.- Algunos cambios que se detectan en la retina pueden revelar síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), según han comprobado investigadores españoles, que han ratificado así el potencial que tiene la retina como biomarcador de algunas enfermedades neurodegenerativas.

La ELA se caracteriza por el daño a las neuronas cerebrales y a la médula espinal, pero afecta también al tejido de la retina, según un estudio que han liderado investigadores del Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

La investigación, cuyas conclusiones aparecen publicadas en «Neural Regeneration Research», señala que los pacientes con ELA pueden sufrir cambios en las microglías, las células encargadas de proteger y defender a las neuronas, así como una pérdida de células ganglionares, las neuronas de la retina.

“Estas alteraciones detectadas en esta enfermedad podrían servir como biomarcadores para el diagnóstico y seguimiento de los pacientes con ELA, así como para comprobar la eficacia de diferentes tratamientos mediante su monitorización de forma sencilla, no invasiva y más barata”, ha señalado Pilar Rojas, investigadora de la UCM.

Además de describir los cambios en la retina, el trabajo también señala que esas modificaciones tienen una evolución a lo largo de la enfermedad. “Esto se había observado en la médula espinal de estos pacientes, pero no en la retina, lo que supone un avance, porque la monitorización de los pacientes puede ser menos invasiva”, ha precisado la investigadora Rosa de Hoz.

El estudio se ha llevado a cabo en el citado Instituto Oftalmológico en colaboración con el departamento de Bioquímica de la UCM, el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, la Red Oftalmológica OFTARED del Instituto de Salud Carlos III y la red RetiBrain del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Para comprobarlo, los investigadores registraron alteraciones retinianas mediante una prueba (la tomografía de coherencia óptica) no invasiva que realiza un análisis de la retina y del nervio óptico y es capaz de ver pequeñas alteraciones que muchas veces no son visibles al ojo humano, ha detallado la coautora Ana Isabel Ramírez.

Una vez detectado in vivo en humanos, los investigadores procedieron a confirmarlo en un modelo animal, ha informado la UCM en una nota de prensa difundida hoy.

“Nuestro grupo ha investigado ampliamente sobre los cambios retinianos en distintas enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, concretamente en la ELA, pocos estudios han descrito qué ocurre en la retina y más específicamente en las células microgliales”, ha resumido José Manuel Ramírez, catedrático de Oftalmología de la UCM y director del Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí