Moscú.– Rusia pone fin este domingo a una semana de vacaciones remuneradas para frenar el avance del coronavirus sin que muchas regiones hayan logrado estabilizar la situación epidémica.

Mientras Moscú y San Petersburgo comenzarán a volver a la normalidad mañana, seis regiones rusas ya han anunciado que prolongarán los días no laborables en un intento de romper la cadena de contagios.

Este domingo el país registró un leve descenso del número de los contagios diarios, con 39.165 casos, sin embargo el aumento semanal de los positivos fue el más grande desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020.

Así, en una semana el covid-19 fue diagnosticado a un total de 281.305 personas.

NORMALIDAD CON RESTRICCIONES

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, anunció esta semana que la capital rusa había logrado estabilizar la situación con el coronavirus.

«La situación es relativamente estable. A diario detectamos en torno a unos 6.000 casos, y antes eran 8.000», dijo el regidor de Moscú al anunciar que la megalópolis no prolongará los días no laborables que se fijaron entre el 28 de octubre y el 7 de noviembre.

Al mismo tiempo, la ciudad mantendrá varias restricciones sanitarias, como el teletrabajo parcial en las empresas y la prohibición de asistencia a eventos masivos para los ciudadanos que no estén vacunados o no hayan pasado la enfermedad en los últimos seis meses.

Acceder a museos y teatros también podrán solo los usuarios de un pase digital que demuestra que su dueño ha sido vacunado, ha enfermado hace poco o ha dado negativo en una prueba PCR reciente.

Simultáneamente, varias universidades moscovitas tomaron la decisión de continuar las clases semipresenciales y distanciales hasta al menos el Año Nuevo.

MEDIDAS DRÁSTICAS

En algunas regiones rusas, donde se registra un repunte de la enfermedad, las autoridades fueron más allá e impusieron restricciones también al uso de transporte.

En la región de Jabárovsk, los pases digitales serán necesarios a partir de diciembre a la hora de comprar billetes de avión.

Mientras, en la república rusa de Tatarstán los no vacunados no podrán usar el transporte público desde el próximo 22 de noviembre.

«Me van a criticar, pero no nos queda otra», dijo el líder de la república, Rustám Minnijánov, al anunciar este sábado la nueva medida anticovid.

SUBE EL RITMO DE VACUNACIÓN

Los rusos siguen reticentes a la hora de vacunarse y hasta ahora lo ha hecho menos de la mitad de la población, según las cifras oficiales.

No obstante, de acuerdo con las autoridades, las vacaciones por covid han ayudado para impulsar la campaña de inmunización.

Actualmente la inmunidad colectiva en el país se sitúa en el 48 %, una cifra que asciende al 64% en el caso de Moscú, sostienen las autoridades

A la vez, los expertos advierten de que tras el fin de las vacaciones por covid, la vacunación puede volver a estancarse, como ya ocurrió en ocasiones anteriores.

PACIENTES MENORES DE EDAD

La nueva ola de la pandemia en Rusia también ha llevado al aumento del número de pacientes menores de edad, según advirtió el ministro de Sanidad, Mijaíl Murashko.

«Los niños enferman más (…) Es muy importante protegerles», dijo el ministro, quien adelantó que los ensayos de la versión infantil de la vacuna rusa Sputnik V se acercan a su término.

Solo en Moscú a diario contraen la enfermedad infecciosa cerca de un millar de niños y una treintena de ellos requieren ser ingresados.

Previamente, el número de los menores con covid-19 en la capital oscilaba entre los 200 y los 300 casos, de acuerdo con la Alcaldía.

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