Bangkok,- La derrocada líder birmana Aung San Suu Kyi y el que fuera su asesor económico, el australiano Sean Turnell, comparecieron este jueves junto a otros tres acusados en un tribunal Naipyidó, al inicio del juicio sobre la supuesta vulneración de la ley de Secretos Oficiales.

Los acusados, entre los que se encuentran también los exministros de Finanzas Kyaw Win y Soe Win, podrían afrontar una pena máxima de 14 años de prisión por la acusación más grave presentada contra Suu Kyi, quien afronta además numerosos procesos judiciales presentados tras el golpe de Estado del 1 de febrero.

Turnell, que era el director desde 2017 del Instituto para el Desarrollo de Birmania, fue el primer extranjero detenido tras el golpe militar y desde febrero se encuentra preso en la prisión de Insein, en Rangún.

El juez Ye Lwin explicó a los acusados en la vista de hoy las razones de la transferencia del caso a un tribunal de Naipyidó, que llevará a partir de ahora el proceso, desde un tribunal de Rangún, donde se presentó la denuncia a principios de abril, indicó a Efe uno de los abogados del equipo de Suu Kyi.

El magistrado también escuchó las solicitudes de cada uno de los letrados defensores para representar a sus clientes, aunque uno de los abogados no pudo entrar en Naipyidó debido a las restricciones para frenar la pandemia de la covid-19, y señaló que en la próxima vista comenzará a escuchar los argumentos de defensa y acusación.

Suu Kyi, quien afronta otro proceso en Naipyidó por cinco variopintos cargos y suma además cinco acusaciones de corrupción, compareció en la vista vía videoconferencia, mientras el resto de acusados -Turnell y los birmanos Kyaw Win, Soe Win y el exviceministro Set Paing- comparecieron de manera presencial.

El abogado de la depuesta líder indicó a Efe que los otros cuatro acusados mostraban un aspecto «frágil y cansado».

El mismo tribunal además inició un segundo proceso contra el australiano, que ejercía antes de la sublevación militar como asesor económico del gobierno de Suu Kyi, por supuestamente vulnerar las leyes de inmigración.

El pasado julio, la esposa de Turnell, Ha Vu , pidió a las autoridades su liberación alegando la preocupación por su estado de salud.

El Ejército justifica la toma de poder por un presunto fraude masivo durante las elecciones generales del pasado noviembre, cuyo resultado ha sido anulado y en las que el partido de Suu Kyi arrasó, como ya hizo en 2015, con el aval de observadores internacionales.

El rechazo al golpe de los militares se ha puesto de manifiesto con protestas a lo largo del país y un movimiento de desobediencia civil que ha conseguido parar a parte de la Administración y del sector privado.

Al menos 1.120 personas han muerto a raíz de la brutal represión ejercida por policías y soldados desde el golpe, que han disparado a matar contra manifestantes pacíficos, mientras se mantiene detenidos a casi 6.700 opositores, según datos de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos.

El golpe también ha recrudecido el conflicto armado en el país con el nacimiento de nuevos grupos de defensa contra la junta militar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí