Por Dr. Amín Cruz 

“En cuanto que seres humanos, queremos lo mismo que el resto de nuestros congéneres: un lugar seguro en el que vivir en este planeta al que llamamos hogar. Por tanto, aunque nuestro trabajo debe continuar siendo imparcial y objetivo, cada vez con más frecuencia alzamos nuestra voz en apoyo al mensaje claro de que el cambio climático es real, los seres humanos somos los responsables, su impacto es grave y debemos actuar ahora.” Katharine Hayhoe 

El Congreso Mundial de Medio Ambiente, llama a la autoridades de las Naciones Unidas y el mundo a para que se le preste atención al impacto del cambio climático para tener que enfrentar las desigualdades de género que conducen normalmente a tasas más altas de pobreza, así como una experiencia de pobreza más profunda para ella que para el hombre, el cambio climático implica escasez de recursos, lo cual afecta profundamente a la mujer, en particular en aquellas zonas donde son las principales agricultoras, administradoras de la leña, semillas y el agua.

Para el Congreso Mundial de Medio Ambiente es preocupante que en un año se haya producido una avalancha mundial de catastróficas olas de calor, incendios forestales, inundaciones y sequías, el último informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, publicado la semana pasada, dispara una alarma imposible de ignorar: se nos acaba el tiempo para mantener el aumento de la temperatura media mundial en los 1,5 grados centígrados.

El informe, que cuenta con 234 autores de 66 países, quienes citan 14.000 referencias, presagia eventos climáticos extremos más frecuentes y graves cuyo origen guarda relación con el comportamiento humano. Nadie escapa de las consecuencias angustiosas y desgarradoras del cambio climático, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el número de personas que necesitarán asistencia humanitaria se duplicará en 2030 debido a ello, nos 235 millones de personas necesitan ese tipo de ayuda este año.

No se trata de una competencia sobre quién sufre más cuando la naturaleza responde violentamente a los abusos perpetrados por la humanidad, pero los grupos vulnerables y marginados, como las mujeres, que constituyen la mayoría de las personas pobres del mundo y cuyos medios de vida dependen en gran medida de los recursos naturales, entre otros factores de riesgo, están expuestas a calamidades particulares.

Las mujeres, las niñas y los niños tienen 14 veces más probabilidades que los hombres de morir en un desastre climático. A continuación, señalamos cinco formas más en que el cambio climático aflige a las mujeres y las niñas.

  1. Más violencia de género.

Las mujeres y las niñas, que tienen la responsabilidad primordial de recoger agua y leña para combustible, tienen que caminar más en búsqueda de recursos escasos. Cuando las poblaciones son desplazadas debido al cambio climático (pensemos en las sequías en Somalia y en Angola), las mujeres y las niñas enfrentan un mayor riesgo de violencia basada en el género en los campamentos de refugiados o desplazados internos. Las mujeres constituyen el 80 % de las personas desplazadas a causa del cambio climático. Una vez más, al buscar recursos para administrar sus hogares, caminan por territorios desconocidos, lo cual aumenta su vulnerabilidad.

  1. Aumento del matrimonio infantil

Los extremos climáticos destruyen los medios de subsistencia y exacerban la pobreza. Esto puede incentivar a las familias a casar a sus hijas jóvenes para que haya una boca menos que alimentar, a cambio de un precio de la novia o porque creen que están mejorando las oportunidades futuras de una hija. Cualquiera que sea la motivación, en países afectados por desastres climáticos como Malawi, la India, Filipinas, Indonesia, la República Democrática Popular Lao y Mozambique, entre otros, se han observado aumentos en los índices de matrimonio precoz.

  1. Aumento de la mortalidad neonatal

Las investigaciones indican que “un aumento de 1 grado Celsius durante la semana anterior al parto se asocia con un aumento del del 6 % en el riesgo durante la estación cálida (mayo-septiembre), lo que se traduce en aproximadamente cuatro mortinatos adicionales por cada 10.000 nacimientos”. Se justifica realizar una investigación más exhaustiva, pero las pruebas apuntan a una conexión entre el calor extremo y los resultados negativos relacionados con los partos.

  1. Empeoramiento de otras amenazas a la salud materno infantil

A modo de ejemplo, las enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria y la fiebre del dengue, se han relacionado con abortos espontáneos, nacimientos prematuros y anemia. El aumento de las temperaturas está prolongando las temporadas de actividad de los mosquitos, que propagan estas enfermedades, y los entornos húmedos fomentan su reproducción. El cambio climático también puede aumentar la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, como el virus del Zika, que en las embarazadas puede causar graves defectos congénitos como la microcefalia (cabeza reducida debido a una anomalía cerebral).

  1. Interrupción de la salud sexual y reproductiva

Como ha demostrado claramente la pandemia de COVID-19, las emergencias desvían los recursos de atención sanitaria hacia la lucha contra la amenaza más reciente y los alejan de servicios que se consideran menos esenciales. Las emergencias debidas al cambio climático se harán más frecuentes, lo que significa que los servicios de salud y derechos sexuales y reproductivos podrían estar entre los primeros en reducirse.

Sin embargo, incluso si se mantienen los servicios en materia de salud y derechos sexuales y reproductivos, las mujeres y niñas desplazadas a menudo pierden el acceso a estos, lo que puede dar lugar a embarazos no planificados e infecciones de transmisión sexual. También pueden perder el acceso de otras maneras, como cuando en 2019 el ciclón Idai golpeó Malawi.

La pérdida de cosechas debido al cambio climático también puede afectar la salud sexual y reproductiva. Un estudio determinó que después de impactos tales como la falta de alimentos, las mujeres de Tanzania que trabajaban en la agricultura pasaron a tener relaciones sexuales transaccionales para sobrevivir, lo que dio lugar a mayores tasas de infección por el VIH. El mundo debe reconocer que la salud y los derechos sexuales y reproductivos son una cuestión climática, y que las mujeres deben formar parte de la formulación de políticas climáticas.

Existe un impacto diferenciado del cambio climático sobre las mujeres; Las diferencias entre los roles y responsabilidades de hombres y mujeres pueden influir en la capacidad del individuo para tomar acción frente al clima; Las diferencias en “tener voz y poder” significan que las prioridades de las mujeres puede que no sean reconocidas, a nivel local y global; Es probable que los programas de adaptación sensibles al género sean de lejos más eficaces para proteger las vidas y medios de subsistencia: el empoderamiento de las mujeres tiende a hacerlas menos vulnerables al impacto causado por desastres; Las mujeres tienen el potencial para contribuir a la par en la transición baja en carbono.

Entre otros puntos, se hagan todo lo posible por ayudar a impedir que la temperatura global aumente más de 1,5 °C; y que se reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero de aquí a 2050, a más tardar; los países ricos deben hacerlo más rápido; en 2030, las emisiones globales deben reducirse a la mitad con respecto a los niveles de 2010; al igual que se dejen de utilizar combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) tan pronto como sea posible.

Se aseguren de que las medidas con respecto al clima se toman de un modo que no vulnere los derechos humanos de ninguna persona, y que reduzca la desigualdad, en lugar de incrementarla; por lo tanto, también se aseguren de que todas las personas, especialmente las afectadas por el cambio climático o la transición a una economía sin combustibles fósiles, son adecuadamente informadas sobre lo que sucede y pueden participar en la toma de decisiones sobre su futuro;

Así mismo cooperen para distribuir de forma justa la carga del cambio climático: los países más ricos deben ayudar a los más pobres. Por lo que proteger y mejorar las opciones de vida de las niñas y mujeres en los socioeconómico, gobernabilidad y ambiental, así como la capacidad para adaptarse al cambio climático, haciendo un futuro mejor para todos.

El Congreso Mundial de Medio Ambiente, hace un llamado a las Naciones Unidas, ONU a profundizar, endurecer, fortalecer las medidas e interes con todos los gobiernos del mundo en proteger el medio ambiente, porque de los contrario vamos a tener peores consecuencia catastróficas en todos los sentido de la palabra, vamos a subrir todas las naciones ricas y pobres, aunque entendemos que los más sacrificados serán los más humildes del mundo. Por amor a la vida, por amor a Dios salvemos a la humanidad!!!

“El cambio climático es una cuestión de derechos humanos no sólo porque sus efectos devastadores afectan al disfrute de los derechos humanos, sino también porque es un fenómeno causado por el ser humano que los gobiernos pueden mitigar. “ Kumi Naidoo

Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, historiador, educador, periodista, escritor, CEO presidente fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa, Padre embajador del Periodismo Latinoamericano, residente en New York.

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