Washington,- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, homenajeó este jueves a los policías que respondieron al asalto al Capitolio el pasado 6 de enero y pidió no dejar que los aliados del exmandatario Donald Trump «reescriban la historia» de lo ocurrido ese día.

Biden firmó una ley para conceder la Medalla de Oro del Congreso -el máximo honor civil que entrega el legislativo estadounidense- a la Policía del Capitolio, el Departamento de Policía metropolitana de Washington DC y otros agentes que respondieron al asalto.

«Estados Unidos les debe una deuda que nunca podrá pagar del todo», dijo Biden a la veintena de policías presentes en el acto de firma de la ley en la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense arremetió contra quienes buscan tergiversar lo ocurrido ese día, en una alusión velada a Trump y sus aliados, que han perfilado como héroes a la turba que protagonizó el asalto, a pesar de que la jornada se saldó con 5 muertos y 140 agentes del orden agredidos.

«La tragedia de ese día merece por encima de todo la verdad. No podemos permitir que se reescriba la historia. No podemos permitir que se olvide el heroísmo de estos agentes», subrayó Biden.

«No fue disenso. No fue un debate. No fue democracia. Fue una insurrección. Fue un disturbio y una vorágine. Fue radical y caótico. Y fue inconstitucional», recalcó.

El presidente describió a los seguidores radicales de Trump que asaltaron el Capitolio como «una turba de extremistas y terroristas», pero celebró que la «democracia sobreviviera» y «la verdad derrotara a las mentiras».

El objetivo de la multitud que irrumpió en la sede del Congreso era impedir que se ratificara la victoria de Biden en las elecciones de noviembre, como resultado de las alegaciones sin pruebas de Trump de que hubo fraude en los comicios.

La vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, recordó cómo, después de que los policías consiguieran despejar por fin el Capitolio en una operación que duró varias horas, el Congreso volvió a reunirse para certificar el triunfo de Biden en una sesión de madrugada.

«A esas horas tardías, mientras esos policías seguían trabajando para mantener segura nuestra ciudad, mantuvieron también segura nuestra democracia. Nunca olvidemos eso», pidió Harris durante la ceremonia.

En el acto estuvieron presentes los cuatro policías que la semana pasada testificaron durante la primera audiencia del comité impulsado por la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, para investigar el asalto del 6 de enero.

Esos agentes -Aquilino Gonell, Michael Fanone, Harry Dunn y Daniel Hodges- describieron las secuelas físicas y psicológicas que dejó para ellos y muchos de sus compañeros el asalto, en el que sufrieron golpes e insultos racistas.

Esta semana, las autoridades de la capital confirmaron que otros dos policías que respondieron al ataque al Capitolio, Kyle DeFreytag y Gunther Hashida, se suicidaron durante julio, lo que eleva a cuatro el número de agentes implicados en la operación del 6 de enero que se han quitado la vida.

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