Dacca,- Las autoridades elevaron este miércoles a 14 los muertos en el sur de Bangladesh debido a las fuertes lluvias, que han afectado también a los campamentos de refugiados rohinyás dejando al menos 6 fallecidos y 5.000 desplazados.

Ocho bangladesíes, incluyendo cinco niños de una misma familia, fallecieron en tres incidentes distintos este miércoles en el distrito sureño de Cox’s Bazar, afirmaron a Efe fuentes oficiales.

El jefe de la administración de la zona de Teknaf, Parvez Chowdhury, dijo que los cinco niños fallecieron de madrugada debido al colapso del edificio en el que se encontraban.

“El incidente tuvo lugar hacia la medianoche (…) también hemos rescatado a dos personas con vida, una de ellas herida”, dijo Chowdhury.

Unas 700 personas residentes en zonas con riesgo de inundación o en casas poco resistentes han sido trasladadas a refugios gubernamentales, añadió.

Nur Ahmed, un funcionario local en el área de Whykong, reportó la muerte de otra persona, mientras que el jefe de la administración de Maheshkhali, Mahfuzur Rahman, informó de otros dos fallecidos debido a un corrimiento de tierra y al derribo de un muro.

Estas muertes se unen a las de los seis refugiados rohinyás causadas ayer por las fuertes lluvias.

Un portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados(ACNUR), Hannah Macdonald, afirmó a Efe que más de 5.000 refugiados se han visto desplazados.

“Los reportes iniciales sugieren que más de 2.500 refugios, que albergan a unos 12.000 refugiados, se han visto afectados por incidentes que incluyen la erosión del suelo y avalanchas, e inundaciones”, precisó Macdonald.

La Organización Internacional para la Migración de la ONU (OIM) señaló a principios de julio que estaba evaluando el riesgo de deslizamientos de tierra, fortaleciendo las redes de drenaje, instalando medidas de protección de pendientes y mejorando las vías clave.

La OIM aseguró además que, junto a otras organizaciones humanitarias, ha trabajado en la capacitación y equipamiento de diez equipos médicos móviles y 350 trabajadores de salud comunitarios para actuar como primeros socorristas, mientras que once ambulancias se mantendrían listas para cualquier emergencia.

Al menos 738.000 rohinyás han huido a Bangladesh desde el 25 de agosto de 2017 por la ola de violencia desatada en Birmania, donde el Ejército llevó a cabo una campaña militar en respuesta a un ataque de un grupo de insurgentes rohinyás contra puestos policiales.

Esta operación militar de las fuerzas birmanas ha sido catalogada por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos como un “caso de libro de limpieza étnica”. EFE

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