El Alto (Bolivia),- La grabación de la tercera temporada de la serie «La Reina del Sur» en suelo boliviano ha despertado una amplia expectativa en los fanáticos por ver en el rodaje a su protagonista, la actriz mexicana Kate del Castillo.

«Estoy aquí para tomarme una foto (con Kate)», dijo este martes a Efe Yandira García, una joven que con decisión se apostó por varias horas frente a un salón de fiestas en la ciudad boliviana de El Alto, vecina de La Paz, a más de 4.000 metros de altitud donde los productores de la serie programaron las primeras filmaciones.

Justamente, en la víspera, Del Castillo había anunciado en un video que «oficialmente arranca la Reina del Sur», algo que despertó el interés de sus seguidores en Bolivia para lograr acercarse a aquellos sitios elegidos para el rodaje.

GRABACIÓN EN UN «CHOLET» ALTEÑO

Uno de los primeros sitios elegidos fue un edificio llamado «Príncipe de la Paz» un «cholet» que es uno de los primeros que se construyeron de su estilo, nombre que define unos edificios multicolores que albergan imponentes salones de fiesta y que ahora abundan en esa ciudad.

Esta arquitectura de múltiples formas refleja el prestigio y poder económico de los dueños de las edificaciones, que usualmente son indígenas aimaras que emigraron a las ciudades desde zonas rurales, y que son un símbolo de la urbe.

«El ambiente de dentro es muy bonito (…) tal vez por ello ella ha decidido venir a este lugar», dijo a Efe Paulina, una ama de casa que se considera fanática de Del Castillo y que asegura que vio muchas de sus telenovelas, películas y series.

El hecho de que la serie se filme en un «cholet» es motivo de orgullo para los alteños como Paulina que hace años ya ha quedado fascinada con el modo de actuación además de la «sencillez y esa facilidad de expresarse» de la mexicana que interpreta a Teresa Mendoza.

RESTRICCIÓN Y CORDÓN DE SEGURIDAD

Lo que pasó esta jornada en el barrio alteño San Luis Tasa con calles adoquinadas, casas de ladrillo a medio construir y el imponente «cholet» que se distingue entre las demás edificaciones, fue algo sin precedentes ya que rompió la rutina de sus habitantes.

La grabación requirió del despliegue de varios vehículos, unos de sonido otros de iluminación, una ambulancia o camiones de equipamiento que cerraron las calles circundantes entre las que también se instalaron algunos camerinos al aire libre.

Del interior del «cholet» y por varios momentos solo se escuchaba la melodía de una banda que entonaba el ritmo de morenada, un baile folclórico que recientemente abrió una disputa entre Bolivia y Perú y que es típico en las fiestas del altiplano boliviano.

La seguridad policial aplicó un perímetro o límite para que algunos medios que llegaron al lugar apenas tomen registro de las imágenes, aunque fue más permisiva con los fanáticos que pudieron acercarse unos metros más.

NI EL FRÍO NI LA PANDEMIA

«Me voy a quedar hasta poderla ver», ratificó Paulina.

«Me quedaré hasta el final», dijo convencida Yandira.

Con ellas, algunas amistades y familiares se armaron de confianza en plena pandemia para esperar que su actriz favorita haga gala de aquella «sencillez» y «humildad» que le atribuyen y decida salir a su encuentro.

Ni el tiempo de espera ni el frío altiplánico de El Alto son un obstáculo para apreciar algo tan sensacional para ellas como ver y tener en su barrio a Kate.

La filmación de la tercera temporada de la «Reina del Sur» se produce cuatro años después de la finalización de la segunda en 2017 y ante una popularidad ascendente de la producción que tuvo su primera versión entre 2010 y 2011.

La relación de Del Castillo con Bolivia no es nueva ya que participó en el filme American Visa, una producción mexicano-boliviana de 2005 dirigida por el boliviano Juan Carlos Valdivia, un ícono de la cinematografía del país.

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