Venecia (Italia),- La arquitectura española, mezclada con poesía, cine, pintura o danza, reflexiona sobre la incertidumbre del futuro en la XVII Bienal de Arquitectura de Venecia, que abrirá sus puertas el próximo día 22, con un proyecto del equipo formado por Sofia Piñero, Domingo J. González y Fernando Herrera, además del polaco Andrzej Gwizdala.

Las propuestas de los cerca de 60 países que participan en el certamen se presentan estos días a los medios, antes de que el sábado el público pueda acceder a los Jardines y al Arsenale -antiguos astilleros venecianos- para observar cómo arquitectos de todo el mundo responden a la pregunta planteada por el comisario de esta edición, el libanés Hashim Sarkis: «How will we live together?» («¿Cómo viviremos juntos?»)

LA INCERTIDUMBRE FRENTE AL DOGMA

«El pabellón de España trae la incertidumbre a la Bienal de Venecia, no propone una respuesta clara a la pregunta de Sarkis, sino un conjunto de preguntas que extienden la pregunta inicial», explicó hoy a Efe Gwizdala sobre el proyecto español, que lleva por título «Uncertainty-Incertidumbre»

Y es que el pabellón español no busca ser un espacio de certezas, sino de interrogantes continuos, como comentó Piñero, al señalar cómo las sociedades a menudo aceptan «la incertidumbre como lo opuesto al dogma, como una herramienta útil para sintetizar procesos que son difíciles de solucionar».

Cuando el visitante llega a este espacio bucea en un mar de folios que contienen los detalles de las 466 propuestas de arquitectos de toda España que participaron inicialmente en un concurso, indicó Herrera, de los que pasaron a una segunda fase unos 80 y quedaron como ganadores 34.

Estos 34 proyectos se exponen a los lados del pabellón y se van iluminando de tres en tres, mientras que tres pantallas de vídeo ofrecen al público la información pertinente.

«Nuestra idea es mostrar un tipo de arquitectura que no se centra en la pieza constituida, en el edificio, en el ladrillo, sino en herramientas y proyectos que tienen un impacto social positivo», apuntó a Efe González.

Así, por ejemplo, hay un poema del arquitecto Joan Margarit sobre los besos, escrito en negro en una estructura transparente y también una maqueta del Sawu Studio de una instalación más grande expuesta en Hervás, con barras de colores correspondientes a la respuesta que han dado cada uno de los habitantes de esta localidad, ordenadas por edades, que acaba generando un cuadro demográfico.

MECHONES DE PELO Y TOXICIDAD

Otra obra de Sergi Hernández Carretero reproduce en una pantalla los movimientos de los visitantes, para que estos se pongan en la piel de una «persona con movilidades reducidas».

Y Pareid Studio ha optado por llevar un panel con mechones de pelo de habitantes de Bangkok, que formó parte de una exposición en el país, en la que las personas se quitaban voluntariamente cabello y daban sus datos demográficos, dónde vivían, dónde trabajaban.

Estos datos están siendo analizados por científicos de Turín (norte de Italia) y de momento han observado en 50 resultados que hay ciertas correlaciones entre dónde se vive y la toxicidad que se respira.

Los proyectos no se reconocen a primera vista como obras arquitectónicas, sino que esta disciplina se mezcla con la música, la poesía, la educación, la agricultura, el cine, la danza, los videojuegos y hasta con los memes para mostrar un recorrido «interactivo, en constante cambio», igual que lo hace el mundo.

Piñero explicó que la intención es valorar el proceso creativo por encima de la pieza icónica y que el resultado ha sido la construcción de una especie de «máquina» en la que el visitante entra y va conectando los proyectos con un sentido.

LA CURIOSIDAD DE INVESTIGAR

Los cuatro jóvenes arquitectos coinciden en que el visitante no será un mero espectador, sino que realizará un esfuerzo de reflexión, saldrá de su zona de confort para «adentrarse en la incertidumbre».

El pabellón de España está promovido por el Gobierno de España a través de la Dirección General Agenda Urbana y Arquitectura del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y con el apoyo de la Fundación Arquia.

La Bienal de Arquitectura recibirá público del 22 de mayo hasta el 21 de noviembre, después de que el año pasado fuera aplazada en dos ocasiones por la pandemia de coronavirus.

Este año los visitantes tendrán que llevar en todo momento la mascarilla, se medirá la temperatura, habrá geles hidroalcohólicos para higienizar las manos en los accesos y limitación aforo en el interior de los pabellones.

Laura Serrano-Conde

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí