Lisboa, – Portugal se prepara para empezar a abrir este lunes “a cuentagotas”, con la vuelta a clase de los niños de hasta 9 años y la apertura de comercios como peluquerías y librerías, dos meses después de confinarse para atajar su peor momento de toda la pandemia.

Con una bajada drástica en los contagios -en las últimas dos semanas sólo un día se superó ligeramente el millar- y las muertes y hospitalizaciones en mínimos de octubre, los portugueses comienzan a dejar atrás, gradualmente, las duras restricciones que estaban en vigor desde el 15 de enero.

Los efectos de la mejora de las cifras y la expectativa de desescalar son visibles en el país desde hace semanas, cuando se ha registrado un aumento de la circulación, a pesar de que todas las limitaciones seguían en vigor.

En la capital, muchos lisboetas han aprovechado el buen tiempo del último fin de semana en total confinamiento para salir a pasear, a pesar de que gran parte del comercio sigue cerrado y la restauración sólo permite entregas a domicilio y take away.

La situación cambiará a partir de este lunes y establecimientos como librerías, peluquerías y otros centros de estética -que ya están dando citas- concesionarios, inmobiliarias y salones de tatuaje y piercings retomarán su actividad.

El resto del comercio no esencial tendrá que esperar para su reapertura total, aunque desde esta semana sí podrán realizar servicios de venta en la puerta de los establecimientos, algo que no estaba permitido durante los dos últimos meses.

LA RESTAURACIÓN, CASI SIN CAMBIOS

Un sector que tendrá que aguardar a fases más avanzadas de la desescalada para recuperar la normalidad será el de la restauración, donde el único cambio es que se vuelve a permitir la venta de bebidas para llevar.

También habrá más flexibilidad en los paseos y se permite la permanencia en parques y espacios verdes, después de dos meses de bancos acordonados para evitar que la gente se sentase.

La mayor apertura se producirá en las escuelas, donde volverán los alumnos hasta el cuarto curso de la enseñanza básica, así como las guarderías y los jardines de infancia.

El regreso estará acompañado de una campaña de rastreo a profesores y otros trabajadores que arrancará el martes y que aspira a realizar más de 600.000 test.

El desconfinamiento, publicado este fin de semana en el Diario de la República, prevé nuevas fases de apertura el 5 y el 19 de abril y el 3 de mayo, aunque todo dependerá de la situación de la pandemia.

Las medidas pueden ser revisadas si se superan los 120 casos diarios por 100.000 habitantes a 14 días o si el índice de transmisión del virus (Rt) pasa de 1.

Actualmente, Portugal tiene una incidencia de 105 y el índice Rt es de 0,78, con 813.716 infecciones y 16.669 muertos desde que empezó la pandemia.

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