Los Ángeles,- El fiscal general de Texas (EE.UU.), Ken Paxton, demandó este jueves al alcalde de Austin, la capital del estado, y al condado de Travis, donde se asienta parte de la ciudad, por mantener en pie el requerimiento de usar mascarillas en desafío a la orden de este estado de anular todas las restricciones establecidas por la pandemia del coronavirus.

La querella está solicitando a la corte una orden de restricción temporal que exija a los funcionarios de Austin y del condado de Travis abstenerse de imponer el uso de la mascarilla a sus residentes.

Desde este miércoles Texas levantó la orden de llevar la mascarilla y permite a todos los establecimientos comerciales abrir a su máxima capacidad, pero tanto Austin como el condado de Travis decidieron mantener el uso del cubrebocas argumentando que esto ayuda a minimizar los riesgos de contagio.

Paxton había dado un ultimátum este miércoles al juez Andy Brown, quien preside el Gobierno del condado de Travis, y al alcalde de Austin, Steve Adler, para que acataran la suspensión argumentando que la decisión de exigir máscaras o imponer límites “no recae en jurisdicciones como las ciudades o el condado”.

Ante la negativa de los dos demócratas, Paxton presentó la demanda.

En un mensaje en su cuenta de Twitter este jueves, Paxton subrayó que le había dicho al condado de Travis y a la ciudad de Austin que cumplieran con la ley estatal sobre las mascarillas. “Adler nunca hará lo correcto por sí solo. Su obstrucción no me impedirá mantener a Texas libre y abierto”, escribió.

Por su parte, Adler contestó en un comunicado que “el juez y yo lucharemos para defender y hacer cumplir las reglas de nuestros funcionarios de salud locales durante el mayor tiempo posible, utilizando todo el poder y las herramientas disponibles para nosotros”.

La decisión de gobernador Greg Abbott de echar abajo todas las restricciones generó una gran controversia que incluso detonó un intercambio de opiniones con el presidente Joe Biden, que criticó las órdenes del mandatario estatal republicano

Abbott justificó su decisión de abrir al 100 % aludiendo al “buen ritmo de vacunación”, pero a la fecha solo se ha inoculado con dosis completas al 8,49 % de la población total de Texas, de 28,9 millones.

A eso hay que sumarle que, de los más de 44.000 fallecimientos por covid-19 en el estado hasta la fecha, más de 20.000, o 46 %, han sido personas de origen hispano, proporción mucho mayor que la de cualquier otra minoría.

El mismo ritmo se contempla en los contagios: los hispanos suman el 37 % del total, por arriba de los blancos (34 %) y los afroamericanos (17 %), según cifras del Departamento de Servicios de Salud de Texas.

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