Bangkok,- Un tribunal de justicia de Nom Pen condenó en rebeldía a 25 años de cárcel a Sam Rainsy, quien se encuentra exiliado en Francia, por orquestar un supuesto complot para derrocar al gobierno del primer ministro, Hun Sen.

Rainsy, cofundador del extinto Partido Nacional para el Rescate de Camboya (CNRP), huyó al país europeo en 2015 para evitar una serie de condenas a prisión, según el acusado, con motivaciones políticas y en 2019 anunció su plan de regresar al país.

El tribunal encontró el lunes ese viaje, que fue impedido por las autoridades camboyanas, como una conspiración para deponer al Ejecutivo y dictó sentencia contra el político, a quien también le arrebató el derecho a voto y le impide presentarse como candidato en elecciones, recoge el portal de noticias oficialista Fresh News.

“Una sentencia de prisión de un tribunal controlado por el gobierno no puede tomarse en serio. Es simplemente una declaración política nacida de la debilidad y el miedo. El primer ministro camboyano, Hun Sen, teme cualquier riesgo de que regrese a la escena política camboyana”, declaró Rainsy en Twitter desde París.

“Hun Sen teme la perspectiva de cualquier elección libre y justa que inevitablemente conduciría al fin de su actual régimen autocrático. Aquellos que son perseguidos por un tribunal arbitrario bajo una dictadura son verdaderos luchadores por la libertad”, zanjó el político camboyano.

Otros ocho políticos opositores involucrados en el viaje de vuelta, entre ellos la esposa de Rainsy, también fueron condenados en rebeldía a prisión, con penas de entre 20 y 22 años de cárcel.

La oenegé Human Rights Watch (HRW) denunció las “escandalosas” duras sentencias e indicó que el objetivo es “cerrar la puerta de regreso para los exiliados”.

Los cargos están “basados en acusaciones falsas, políticamente motivadas, fabricadas por un estado dictatorial de partido único decidido a destruir los fragmentos restantes del sistema democrático destrozado de Camboya”, dijo Phil Robertson, subdirector para Asia de HRW.

En noviembre de 2017, el Tribunal Supremo ilegalizó al Partido Nacional para el Rescate de Camboya e inhabilitó a más de un centenar de sus dirigentes por supuestamente conspirar para derrocar al Gobierno, acusación rechazada por la formación opositora.

La ilegalización de la oposición produjo una ofensiva contra la prensa independiente, que llevó al cierre del diario Cambodia Daily y de varias emisoras de radio, y a la expulsión de una ONG estadounidense dedicada a la promoción de la democracia.

Esta campaña se emprendió meses después de que el gubernamental Partido Popular de Camboya perdiera posiciones en las elecciones municipales y antes de las elecciones generales de 2018, en las que el partido de Hun Sen se hizo con todos los diputados del Legislativo ante la ausencia de oposición.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí