Lisboa.- Portugal comienza este lunes un nuevo periodo de quince días del estado de emergencia que estará acompañado por un aumento de las pruebas covid realizadas para mejorar el rastreo y control del coronavirus, tras lograr reducir sustancialmente los nuevos casos en los últimos 7 días.

Tras un duro enero, en el que se dispararon tanto casos como muertes y los hospitales estuvieron al borde del colapso, la curva comenzó a ceder la semana pasada, que ha sido la mejor en lo referido a nuevos contagios desde octubre, con el mínimo de 1.677 infecciones registradas este domingo.

Además, ese día se registraron 138 muertes por covid, un mínimo que no se veía hace algo más de un mes.

Son datos que contrastan con el pico de 16.000 contagios detectados y 300 muertes en un solo día que llegaron a notificarse en enero, y que se reduce tras un mes de confinamiento que se mantendrá en marzo.

La idea de las autoridades es rebajar mucho más la presión hospitalaria antes de aliviar medidas. Actualmente hay ingresadas 4.826 pacientes con covid, de los cuales 795 están en cuidados intensivos.

MÁS PRUEBAS COVID Y AYUDA INTERNACIONAL

Para mejorar el control de los contagios, a partir de hoy se aumentarán las pruebas covid a todos los contactos de alguien que dé positivo -antes solo se exigían a contacto estrechos, como cohabitantes- y los rastreos tendrán que iniciarse 24 horas después de notificarse un positivo.

Además, cada dos semanas se realizarán pruebas de antígeno en lugares que agrupen muchas personas y por tanto considerados de alta exposición, como fábricas, construcción civil, prisiones, residencias de ancianos o instituciones de apoyo social, que estén en municipios donde se superen los 480 casos por 100.000 habitantes.

Las escuelas también son contemplados como sitios prioritarios para hacer estas pruebas, una vez reabran, ya que están cerradas desde el 22 de enero y por el momento se desconoce hasta cuándo seguirán así.

Esta semana, además, comenzarán a trabajar los equipos de sanitarios llegados este domingo de Francia y Luxemburgo para ayudar a sus colegas lusos en hospitales.

El equipo luxemburgués, compuesto por dos médicos y dos enfermeros, trabajará en el departamento de Medicina Intensiva del Hospital de Évora, próximo a la frontera con Extremadura, y el francés, con un médicos y tres enfermeros, se desplazará al Hospital Garcia de Orta, en Almada, dentro del área metropolitana de Lisboa.

Ambos grupos permanecerán en Portugal durante al menos 15 días.

Esta colaboración se une a la prestada a principios de este mes por Alemania, que envió un contingente militar compuesto por 26 soldados sanitarios expertos en medicina intensiva, que actualmente trabajan en el “Hospital da Luz” de la capital lusa, un centro privado que mantiene acuerdos con el sistema de salud público.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí