Washington. El líder de los republicanos en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, dijo este lunes que “mentiras locas” y conspiraciones que difunden algunos de los congresistas conservadores son un “cáncer” para el partido.

Aunque no la citó directamente, medios estadounidenses indicaron que McConnell aludía con estas palabras a la polémica congresista Marjorie Taylor Greene, seguidora de la teoría conspirativa QAnon y cuyo futuro político está ahora bajo escrutinio.

“Las mentiras locas y las teorías de la conspiración son un cáncer para el partido y nuestro país”, aseguró McConnell, el republicano de mayor rango en el Legislativo.

“Alguien que sugiere que tal vez ningún avión se estrelló contra el Pentágono el 11 de septiembre, que los horribles tiroteos escolares fueron un montaje y que los Clinton estrellaron el avión de John F. Kennedy Jr. no está viviendo en la realidad”, dijo.

Greene fue elegida por primera vez en las pasadas elecciones de noviembre y es la republicana de mayor perfil impulsora de las teorías conspirativas que ganaron relevancia en Estados Unidos durante la Presidencia de Donald Trump (2017-2021).

Aunque muchas de las posiciones de Greene eran conocidas antes de los comicios, en los últimos días han salido a la luz vídeos y comentarios que han hecho que los demócratas busquen reprimirla o incluso expulsarla del Congreso.

Entre otros, Greene le dio “me gusta” a un mensaje en redes que sugería ejecutar a la líder demócrata Nancy Pelosi y hostigó a sobrevivientes de la matanza del instituto de Parkland (Florida).

Además ha sido de las más firmes defensoras de que los demócratas perpetraron un fraude masivo en las elecciones presidenciales contra Trump, con el que ha estado recientemente en contacto y con el que ha dicho que se reunirá pronto en Mar-a-Lago.

En consecuencia, los demócratas este lunes pusieron un ultimátum al líder de los republicanos en la Cámara Baja, Kevin McCarthy para que retire a Greene de los comités a los que ha sido asignada, uno de los castigos más severos para un congresista.

McCarthy por su parte se ha limitado a decir que mantendrá una conversación con Greene a lo largo de la presente semana.

Algunos demócratas también han presentado una propuesta para expulsar a Greene del Congreso, lo que requeriría del improbable (por ahora) apoyo de dos tercios de la Cámara Baja.

GUERRA EN EL PARTIDO REPUBLICANO

La de Greene es una de las batallas de la guerra que se libra en el Partido Republicano entre conspiracionistas y aliados de Trump por un lado y miembros más apegados a la tradición de la formación por el otro.

Otra de las batallas es la que están librando los congresistas más próximos a Trump para expulsar del liderazgo del partido a la actual número 3 en la Cámara Baja, Liz Cheney, que apoyó el “impeachment” contra el expresidente por el asalto al Capitolio.

Cheney, que es hija del exvicepresidente Dick Cheney (2001-2009), recibió también el apoyo de McConnell, que dijo que la congresista “es una líder con profundas convicciones y el coraje para actuar en consecuencia”.

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