París,- El Gobierno francés anunció este viernes un dispositivo de “unos 400 millones de euros” para compensar a los comercios, a los negocios y a las propias estaciones de esquí por el cierre administrativo de los remontes por razones sanitarias al menos hasta el 7 de enero.

Esa partida presupuestaria cubre “hasta el 7 de enero” cuando se espera que puedan volver a funcionar, aunque “por definición todo está condicionado a la evolución sanitaria” de la epidemia de covid, puntualizó en una conferencia telefónica a la prensa el secretario de Estado de Turismo, Jean-Baptiste Lemoyne.

“Si todo va bien, en esa fecha se permitirá una reapertura progresiva de las estaciones de esquí”, añadió Lemoyne al término de una reunión virtual presidida por el primer ministro, Jean Castex, en la que participaron alcaldes y presidentes de regiones de zonas de montaña, así como responsables de las empresas y de los complejos de esquí.

El secretario de Estado justificó la clausura de los remontes de esquí alpino hasta después de las vacaciones de Navidad para evitar movimientos masivos de población que hubieran podido provocar rebrotes epidémicos y echar al traste los esfuerzos del confinamiento que está en vigor en Francia desde fines de octubre.

El plan de compensación económica cubrirá el 70 % de los costos fijos de esos remontes que están ahora parados, tanto los de entidades públicas como los de empresas privadas, sin ningún tope en las subvenciones para los complejos más grandes.

Esa cobertura incluye los costes de los servicios de seguridad, que representan en torno al 10 % de los costos de funcionamiento de esas infraestructuras.

Además, todos los comercios de zonas de montaña -unos 12.000, según Lemoyne- podrán acogerse al Fondo de Solidaridad para las empresas que pierdan al menos un 50 % de sus ingresos, y que podrán recibir hasta 10.000 euros. Igualmente lo podrán hacer otros profesionales, como los monitores de esquí.

Los empleados con contratos temporales, que son una parte muy importante de los que trabajan en los complejos invernales (suponen más del 80 % en los remontes) podrán acogerse al dispositivo de paro parcial (equivalente a los ERTE).

En Francia hay 350 estaciones de esquí que dan trabajo directamente a 18.000 empleados (un 20 % fijos y el 80 % con contratos estacionales). Pero los complejos turísticos en los que están instaladas suponen más de 120.000 empleos y 11.000 millones de euros de facturación anual.

El secretario de Estado confirmó que las fuerzas del orden harán controles para sancionar a los franceses que pretendan irse a países vecinos que sí autoricen el esquí alpino durante las vacaciones.

Pero hizo notar que los esfuerzos para una coordinación europea han dado algunos frutos y que países vecinos como Italia y Alemania mantendrán sus estaciones cerradas, y en España en las comunidades autónomas donde estén abiertas, como en Cataluña, tendrán su acceso limitado a los residentes allí.

A ese respecto, Lemoyne reiteró su “llamamiento a la solidaridad. La montaña francesa necesitará a los clientes franceses para arrancar” a partir de enero.

El cierre francés afecta únicamente a los remontes del esquí alpino, ya que sigue siendo posible practicar el esquí de fondo, mucho más minoritario.

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