Atenas,- Las calles de Grecia han cambiado de aspecto este martes con la entrada en vigor del confinamiento en Salónica, el cierre de la restauración, la cultura y el deporte en gran parte del país, y la generalización del toque de queda para intentar parar el aumento descontrolado de casos de covid-19.

Salónica, la segunda ciudad mayor ciudad del país, amaneció hoy con las calles desiertas regadas por la lluvia en la primera jornada de un confinamiento que durará 14 días y que ha parado prácticamente toda la actividad en la zona e incluso suspendido el tráfico de los vuelos nacionales e internacionales y de muchos trenes.

Es junto a Serres, también en el norte de Grecia, la única zona del país que ha vuelto a ser confinada, salvo la actividad escolar, y que ha recuperado el sistema de envíos de mensajes de texto para justificar las pocas salidas que realicen los vecinos.

Mientras, Atenas, que junto al resto de áreas del país consideradas “de alto riesgo” comienza hoy el cierre de bares y restaurantes, museos, salas de cine y teatro así como gimnasios y otros centros deportivos, mantenía una imagen de relativa normalidad en el centro con la llegada de las rebajas, en contraste con las terrazas desmanteladas.

Muchos hosteleros dedicaron la mañana a recoger sus locales, apilar sillas y mesas y en algunos casos incluso precintar las terrazas que hasta el lunes se mantenían prácticamente llenas gracias al inusual buen tiempo, mientras otros preparaban cafés para llevar.

Dimitris Eleftheriu, chef en un céntrico restaurante de Atenas, aseguró a Efe que, aunque de momento seguirán sirviendo comidas para llevar y podrán recibir algunas ayudas para las empresas que han tenido que suspender de empleo a sus trabajadores, no puede valorar aún si el negocio sobrevivirá.

Este cierre del ocio y el deporte, sumado al ya existente toque de queda entre las doce y las cinco de la mañana (22.00 a 03.00 GMT) es parte de un plan de choque de un mes de duración anunciado por el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, el pasado fin de semana.

Sin embargo, a los pocos días de realizar este anuncio ya está sobre la mesa la posibilidad de adelantar el toque de queda a las horas vigentes en Salónica –de las nueve de la noche (19.00 GMT) a las cinco de la mañana– o incluso realizar un nuevo confinamiento en Atenas.

A pesar de que los comercios en la capital todavía están abiertos, el cierre de la restauración también les afecta.

“Nadie viene al centro tan sólo para comprar una camisa y un pantalón. La gente quiere tomar también un café o comer algo”, dijo Miltos Skuras, propietario de una tienda de ropa para hombres.

Aunque los casos de covid en Atenas no han aumentado de forma tan virulenta como en el norte del país en octubre, la capacidad del sistema sanitario está llegando a sus límites con una media del 60 % de las camas de cuidados intensivos de coronavirus ya ocupadas.

En toda Grecia, con unos once millones de habitantes, y tras la inversión del Gobierno para aumentar la capacidad de los hospitales, hay tan sólo 312 camas de UCI para pacientes de covid-19. De ellas, alrededor de 150 se encuentran en la región capitalina de Ática.

Desde el comienzo de la pandemia Grecia ha registrado 42.080 contagios de coronavirus y 642 fallecimientos.

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