O Grove (España),- La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, ha afirmado que existe “un peligro real” de retroceso en diversos ámbitos sociales en Iberoamérica debido a la crisis del coronavirus, por lo que ha pedido “hacer lo posible para no perder tantos años de mejoramiento”.

Grynspan ha expresado su temor de que problemas de corto plazo se conviertan en “estructurales de largo plazo” y se incremente la brecha de desigualdad en muchos países.

“Debemos hacer lo posible para no perder tantos años de mejoramiento. Los déficit estructurales que acarreamos se han manifestado con fuerza interaccionando con la COVID-19 y profundizando muchos de los problemas que traíamos”, ha manifestado Grynspan a EFE en la localidad de O Grove (Pontevedra, norte de España), donde ha participado en el II Foro La Toja junto a numerosos cargos políticos y empresariales.

Entre las consecuencias de la crisis sanitaria, la exvicepresidenta de Costa Rica ha augurado que “la insatisfacción ciudadana de la época precovid pueda volver con fuerza y evitar que se logren los consensos necesarios para enfrentar la pandemia”.

A su juicio, la polarización política y el descontento social en muchos países de Iberoamérica podrían ser un obstáculo para reeditar pactos sociales aún más precisos en el actual contexto.

Entre los problemas más acuciantes que podrían incrementarse, Grynspan ha destacado el aumento de la violencia contra la mujer, el que ésta pierda autonomía y empleo, y el ensanchamiento de la desigualdad en la enseñanza, lo que “pone en peligro años de avance en el acceso a la educación y tiene consecuencias a largo plazo”.

“El peligro del retroceso es real. El riesgo es altísimo y lo estamos viendo concretarse en la realidad. Pero hay cosas que se pueden hacer”, ha analizado la secretaria general iberoamericana.

También te podría interesar:   La India reabre cines y escuelas por primera vez desde marzo

PRÓXIMA CUMBRE IBEROAMERICANA EN ABRIL

Ha confiado en que la próxima cumbre iberoamericana, prevista inicialmente en noviembre en Andorra, pueda celebrarse el próximo mes de abril de forma presencial tras su aplazamiento por la pandemia.

Grynspan se ha felicitado de que, a pesar de las dificultades, todos los países iberoamericanos sigan comprometidos en mantener las reuniones ministeriales programadas de forma telemática previas a la cumbre.

“Hemos construido un espacio de confianza que hace posible que los actores con posiciones distintas logren acuerdos que son fundamentales. Esperamos que sigamos mostrando que tenemos capacidad de consenso y de llevarlo a acciones concretas”, ha animado la política costarricense.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.