Viena.- El Gobierno austríaco anunció este miércoles una serie de nuevos alivios de las restricciones contra el coronavirus, centrados en la gastronomía y los grandes eventos, permitiendo a partir de septiembre hasta 10.000 personas en los estadios fútbol y conciertos al aire libre.

Austria fue a mediados de abril uno de los primero países europeos que volvió gradualmente a la normalidad tras un mes de confinamiento social y económico para frenar la epidemia.

En el sector de la gastronomía los empleados ya no tendrán llevar obligatoriamente mascarilla en el trabajo, dejando su uso como una opción voluntaria para trabajadores y clientes.

A partir de julio se permitirá todos los deportes de equipo e individuales al aire libre y en interiores, sin necesidad de mantener el distanciamiento físico, aunque respetando las reglas de higiene y otras precauciones sanitarias.

“Disfrutar e ir con cuidado”, es el lema de las autoridades austríacas, dijo ante la prensa el vicecanciller federal y ministro de Deportes austríaco, el ecologista Werner Kogler.

Al mismo tiempo, pidió “sentido común” a la ciudadanía para el verano, “ya que el virus sigue estando aquí”.

Por su parte, el canciller federal, el conservador Sebastian Kurz, instó a la población a “no tirar las mascarillas a la basura, ya que las necesitaremos de nuevo”.

“A pesar de los buenos números actuales (de contagios), siempre puede suceder un repunte. Esperemos que solo sea regional y limitado”, advirtió el jefe de Gobierno.

Austria registra desde hace varias semanas entre 20 y 50 nuevos contagios por día, con menos de 100 personas hospitalizadas, de ellas, un decena en cuidados intensivos.

El número de total de contagios confirmados desde marzo se sitúa actualmente en unas 17.500 personas, con unos 700 fallecidos.

Las cifras relativamente bajas se mantienen a pesar de haberse levantado a comienzos de junio todas las restricciones en los comercios y las escuelas, mientras que las actividades culturales, como conciertos, han vuelto con aforos limitados, que irán aumentado gradualmente a partir de julio.

Desde septiembre se podrán organizar ya eventos a puerta cerrada con hasta 5.000 personas y al aire libre con hasta 10.000 personas, una relajación que afectará a muchos actos culturales y deportivos, por ejemplo, partidos de fútbol profesional.

Eso sí, en esos eventos se exige un registro voluntario de todas los asistentes, además del distanciamiento social y asientos asignados a los espectadores.

De esta forma, las autoridades esperan poder hacer el rastreo de la cadena de infecciones en caso de cualquier brote y controlar así la situación, sin necesidad de tener que confinar a la población de forma local, regional o nacional.

“El confinamiento total es la última medida que nos proponemos. Podemos evitarlo”, dijo el ministro de Sanidad, Rudolf Anschober.

Para poder garantizar más pruebas de COVID-19 habrá 390 millones de euros adicionales del presupuesto estatal, con el objetivo de profesionalizar las medidas de contención del virus

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