Sao Paulo.- El Gobierno brasileño agrandó este lunes la confusión en torno a la crisis del coronavirus tras presentar en un pequeño intervalo de horas cifras dispares sobre los casos y muertes de COVID-19, una polémica que se suma a la decisión de omitir los datos consolidados de la enfermedad.

El Ministerio de Salud informó la noche del domingo un total de 1.382 muertes y 12.581 contagios por COVID-19 en las últimas 24 horas, pero poco después presentó un nuevo balance en el que reportó 525 decesos y 18.912 nuevos infectados.

En un comunicado enviado este lunes, la cartera precisó que el último boletín “corrigió duplicaciones y actualizó los datos” sobre el coronavirus en el país, que acumula ahora un total de 691.758 casos y 36.455 decesos, frente a los 685.427 contagios y 37.312 muertes contabilizados en un primer momento.

El baile de cifras aumentó la presión sobre el Ejecutivo y atizó las críticas hacia Jair Bolsonaro, las cuales se han sucedido a lo largo del fin de semana bajo la acusación de un “apagón informativo” tras retirar de la página web oficial el número total de casos y muertes, publicando apenas las cifras registradas en las últimas 24 horas.

A ello se suma la decisión del ministerio de retrasar a las 22.00 hora local la publicación de los datos, tres horas más tarde de lo habitual, lo que ha sido considerado por algunos sectores como un intento de invisibilizar la crisis del coronavirus en el segundo país con más casos del mundo, por detrás de Estados Unidos.

En medio de la controversia, el presidente de la Cámara de los Diputados, Rodrigo Maia, cargó hoy duramente contra el Gobierno y le acusó de “jugar con la muerte” al cambiar la metodología en la divulgación de las cifras.

Maia, quien en su condición de jefe de la Cámara baja es el encargado de abrir un eventual juicio político contra Bolsonaro, instó al Ministerio de Salud a divulgar los números con seriedad, respetando a los brasileños y en horario adecuado, y urgió a “rescatar la credibilidad de las estadísticas”.

“Jugar con la muerte es perverso. Al alterar los números, el Ministerio de Salud tapa el sol con el dedo”, afirmó Maia en un mensaje publicado en las redes sociales en la madrugada de este lunes.

El político también pidió el sábado a la Secretaría General de Presidencia que el Gobierno vuelva al formato inicial de divulgación de datos, mientras que la Comisión Externa de la Cámara de Diputados elevó un oficio al Parlamento para que los balances sean entregados en tiempo real al poder Legislativo.

El Ministerio de Salud de Brasil, por su parte, salió al paso y afirmó que en los próximos días los datos estarán disponibles en una página interactiva que “permitirá acompañar con mayor precisión la dinámica de la información en el país y ajustar las acciones del poder público”.

LA OMS ABOGA POR LA TRANSPARENCIA

En medio de la polémica, la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recibe a diario del Gobierno de Brasil los datos más importantes de la evolución de la pandemia, afirmó hoy que confía en que el país sudamericano continúe comunicando sus cifras de forma “coherente y transparente”.

“Esperamos y confiamos en que cualquier confusión que pueda existir hasta el momento pueda ser resuelta, y que el Gobierno de Brasil y los estados continúen comunicando de una forma coherente y transparente con sus ciudadanos”, dijo el director del Departamento de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan.

Ryan enfatizó la importancia de que “los mensajes de las autoridades con relación a la transparencia y el intercambio de información sean congruentes”, incluidos los que están dirigidos a la OMS, a la que Bolsonaro acusa de tener un “sesgo ideológico” y amenazó con sacar a Brasil de la entidad.

Los ciudadanos, agregó, necesitan entender lo que está pasando, saber dónde está el virus y cómo pueden gestionar sus riesgos.

ALIANZAS PARA DIVULGAR LOS DATOS DE COVID-19

Ante las divergencias de datos y omisiones por parte del Gobierno, los principales medios de comunicación brasileños -Globo, Folha de Sao Paulo, Estado de Sao Paulo y Extra, así como los portales G1 y UOL- anunciaron hoy una alianza inédita para recopilar y divulgar juntos las cifras del COVID-19.

“El Gobierno Federal, por medio del Ministerio de Salud, debería ser la fuente natural de esos números, pero actitudes recientes de autoridades y del propio presidente ponen en duda la disponibilidad de los datos y su precisión”, afirmaron los medios en un nota conjunta.

Paralelamente, las principales secretarías de Salud de los 27 estados brasileños aunaron fuerzas para recabar los datos, una iniciativa que también llevan adelante científicos de diversas universidades brasileñas.

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