La Habana.- Más de 300 sanitarios cubanos viajan este jueves a Kuwait y la República de Guinea para asistir en el control del COVID-19 en esos países, informan medios oficiales de la isla.

Los dos grupos, con mayoría femenina, están integrados por especialistas con experiencia en otras misiones fuera de la isla, como parte del contingente médico internacional “Henry Reeve”.

Desde La Habana partieron hoy 21 sanitarios (11 médicos y 10 enfermeros) a Guinea-Conakri, un país donde ya los cubanos combatieron el ébola entre 2014 y 2016, y con el que Cuba tiene varios convenios de cooperación.

Otros 96 galenos y 198 licenciados en enfermería se unirán a los 36 colaboradores que ya laboran en Kuwait, especificó la estatal Agencia Cubana de Noticias.

“Cuba, sin descuidar la protección de su pueblo, a pesar del férreo ‘bloqueo’ (embargo) estadounidense y de la sucia campaña para desacreditar el altruismo de la cooperación médica, no ha cesado en su empeño de apoyar al mundo”, dijo en una de las despedidas la viceministra primera de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Ana Teresita González.

Estas son las brigadas número 33 y 34 del contingente Henry Reeve que salen desde Cuba a ayudar en el control del COVID-19, en respuesta a las peticiones de varios Gobiernos.

En total casi 3.000 isleños han volado a unos 28 países de Latinoamérica y el Caribe, Europa, África y Oriente Medio, entre ellas Italia, Andorra, Catar, México, Honduras, Venezuela, Haití y Jamaica.

También hoy llegó a Perú otro grupo de 85 sanitarios cubanos, quienes irán a ciudades del interior del país muy afectadas por el coronavirus, reseñó la web de la Cancillería cubana.

Según La Habana, más de 400.000 especialistas cubanos habían prestado servicios en 164 naciones hasta finales de 2019. Actualmente hay unos 37.000 profesionales de la salud en 67 países, muchos de ellos con casos de COVID-19.

El contingente médico internacional Henry Reeve fue creado por el fallecido expresidente Fidel Castro en 2005 para auxiliar al estado de Nueva Orleans (EE.UU.) tras el devastador paso del huracán Katrina, pero Washington rechazó la ayuda.

Hace unos cinco años, integrantes del Henry Reeve ayudaron a controlar la epidemia de ébola en África y su labor fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud con un premio en 2017.

Las misiones médicas se han convertido en un frente de batalla entre Cuba y Estados Unidos, que insta a los países que solicitan ayuda a La Habana a que examinen los acuerdos con su Gobierno, al que acusa de retener la mayor parte del salario del personal sanitario mientras los expone a “condiciones laborales atroces”.

Cuba, por su parte, tacha de “mentiras” y “campaña inmoral” esas acusaciones y ha pedido dejar a un lado “la mezquindad y la hostilidad” en medio de la pandemia.

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