San Salvador.- Los estragos causados por la depresión tropical Amanda en El Salvador son una amenaza para la atención de la pandemia del COVID-19 y pueden provocar una escalada en los contagios en el país, cuyo sistema sanitario no da abasto para atender a los casos confirmados.

Además de mostrar nuevamente la vulnerabilidad del territorio salvadoreño a los fenómenos del clima, Amanda obligó a las autoridades a dividir sus esfuerzos en la atención al COVID-19 y a la emergencia por las lluvias, que solo en la capital destruyó 50 viviendas y obligó a albergar a 4.000 personas.

Los salvadoreños llevan en cuarentena domiciliar obligatoria desde el 21 de marzo pasado, situación que para el presidente de Colegio Médico, Milton Brizuela, genera “hastío” entre la población y, sumado a la necesidad de alimentos e ingresos económicos, podría llevar a una ruptura del confinamiento.

“La necesidad de la población por ingresos y alimentos puede hacer que se rompa este confinamiento de forma desordenada y eso puede provocar un nuevo rebrote o un incremento de casos que sobrepase nuestro ya precario sistema de salud”, dijo el médico a Efe.

Brizuela hizo votos para que el Gobierno “haya aprendido de los errores que se cometieron al inicio del manejo de la pandemia en los centros de cuarentena y cumpla protocolos de distanciamiento entre las personas en los albergues que se habiliten para afectados de este fenómeno natural”.

Un grupo de organizaciones humanitarias advirtió el pasado 5 de mayo que los centros de cuarentena del Gobierno de El Salvador se han convertido en “focos de contagio” del COVID-19.

El ministro de Salud, Francisco Alabí, dijo este domingo durante una conferencia de prensa a raíz de la situación que atraviesa el país que “pueden incrementarse los casos a nivel nacional y la expansión del desarrollo de la enfermedad”.

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“Sabemos que es una situación que se viene a sumar a la pandemia y que está generando diferentes complicaciones a nivel del sistema de salud”, acotó el funcionario, sin detallar si el sistema hospitalario sufrio daños por las lluvias.

Esta emergencia por Amanda se da en medio de la pandemia por el COVID-19 que ya ha sobrepasado la capacidad del sistema sanitario salvadoreño para atender a los pacientes y que se ha cobrado la vida de 46 personas.

Las autoridades de salud salvadoreñas comenzaron esta semana a enviar a sus casas a los pacientes de COVID-19 con síntomas leves o asintomáticos tras entrar a la fase de contagios masivos.

El Salvador registra 2.517 casos confirmados del coronavirus, de los que 1.431 se encuentran activos, 1.040 recuperados y 1.987 pacientes sospechosos de contagio.

La tormenta Amanda, actualmente degradada a depresión tropical, se formó este domingo y avanza en tierra sobre Guatemala con dirección a México, informó el mexicano Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

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