Londres.- Royal Dutch Shell informó este jueves de que registró pérdidas atribuidas por 24 millones de dólares (22 millones de euros) en el primer trimestre del año, y reduce sus dividendos, por primera vez desde la II Guerra Mundial, tras la caída de la demanda por la pandemia de la COVID-19.

En un comunicado remitido a la Bolsa de Valores de Londres, la petrolera señaló que estas pérdidas contrastan con los 6.001 millones de dólares (5.526 millones de euros) de beneficios atribuidos obtenidos en el mismo periodo del año anterior.

El beneficio antes de impuestos fue de 623 millones de dólares (573 millones de euros) en el primer trimestre, una caída del 93 % frente a los tres primeros meses de 2019.

La empresa informó de que, ante la incertidumbre, reducirá su dividendo trimestral a 16 centavos por título (14 céntimos), frente a los 47 centavos (43 céntimos) en el trimestre anterior.

Además, Shell ha suspendido el siguiente tramo de su programa de recompra de acciones e indicó que reduce la producción de crudo y gas en casi una cuarta parte.

Las acciones de Shell bajaban hoy en el parqué londinense un 6,35% hasta 1.391 peniques (1.599 céntimos).

El presidente de Shell, Chad Holliday, ha indicado que ante el riesgo de un periodo prolongado de incertidumbre económica y un debilitamiento de los precios de los productos básicos, “el consejo de administración considera que no es prudente mantener el nivel actual de la distribución (de dividendos) a los accionistas”.

Los ingresos de la petrolera llegaron en el trimestre a 60.029 millones de dólares (55.286 millones de euros), un 33% menos que entre enero y marzo de 2019, indicó Shell, que publica sus resultados en dólares porque es la divisa en que cotiza el crudo.

Las compras en el trimestre se situaron en 43.213 millones de dólares (39.799 millones de euros).

En el trimestre, la petrolera completó la venta de la refinería Martínez en Estados Unidos a PBF Energy por 1.200 millones de dólares (1.105 millones de euros).

El consejero delegado de Shell, Ben van Beurden, indicó que, en medio de unas condiciones de “extremo desafío”, la empresa quiere proteger a sus trabajadores y apoyar a las comunidades mientras ha tomado medidas para reducir el gasto e incrementar la liquidez.

La petrolera señaló que, debido a la pandemia de la COVID-19, hay una “significativa incertidumbre” sobre las condiciones macroeconómicas y se espera un impacto negativo en la demanda de productos relacionados con el petróleo y el gas.

Hoy en el mercado de futuros de Londres, el precio del barril de petróleo Brent para entrega en junio se disparó el 9,94 % hasta los 24,78 dólares, con lo que mantiene el fuerte rebote que se anotó en la víspera de más del 10 %, tras una subida menor de lo esperado de las reservas estadounidenses.

Las reservas de crudo de EE.UU. subieron la semana pasada en 10 millones de barriles, frente a los 10,6 millones que esperaba el mercado, lo que rebajó el temor a superar la capacidad de almacenaje.

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