Sao Paulo,  (EFE).- El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue conducido a la cárcel por el juez y ahora exministro Sergio Moro, afirmó que tanto el presidente Jair Bolsonaro como el extitular de Justicia son “bandidos” en medio de una disputa.

“No puede haber inversión de la historia. Bolsonaro es hijo de Moro y no Moro cría de Bolsonaro. En toda esa disputa, los dos son bandidos, pero Bolsonaro es la cría y no al contrario”, resaltó Lula en sus redes sociales.

Según Lula, ambos “son hijos de las mentiras inventadas por Globo”, la principal cadena de televisión de Brasil y a la que el expresidente, al igual que Bolsonaro, acusa de actuar en su contra.

El antiguo sindicalista, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, rompió su silencio un día después de que Moro anunció su renuncia como ministro a raíz de la destitución por parte de Bolsonaro del jefe de la Policía Federal, Maurício Valeixo.

En su discurso de despedida, Moro, quien se convirtió en el mayor símbolo de la lucha contra la corrupción en Brasil, acusó al gobernante de querer “interferir” políticamente en investigaciones del Poder Judicial.

Moro alcanzó la fama mundial como juez estrella de la Lava Jato, la mayor operación contra la corrupción en la historia del país , y, como magistrado, condenó a diversos empresarios y políticos, entre ellos al expresidente Lula, quien cumplió 580 días en prisión y recurre ahora al proceso en libertad.

La condena impuesta contra Lula apartó al líder de la izquierda brasileña de la carrera electoral y, según sus correligionarios, allanó el camino a la Presidencia de Bolsonaro, su principal rival en los comicios de 2018.

Tras su victoria, el líder de la ultraderecha brasileña ofreció la cartera de Justicia y Seguridad Pública a Moro y lo hizo con la promesa de que tendría “carta blanca” en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado.

No obstante, según el ahora exministro, Bolsonaro incumplió el “compromiso” asumido con él, de que tendría autonomía en el nombramiento de sus asesores directos y en la lucha anticorrupción, en la cual es clave la Policía Federal, que depende del Ministerio de Justicia.

Horas después, Bolsonaro compareció públicamente respaldado por sus ministros, descalificó a Moro y negó haber intentado interferir en la actuación de la Policía Federal.

“Se habla de una interferencia mía en la Policía Federal, pero si puedo cambiar un ministro, por qué no puedo cambiar al director de la Policía Federal sin pedirle autorización a nadie”, planteó el mandatario, quien, acompañado por muchos de sus ministros, afirmó que Moro probó que “tenía un compromiso con él mismo y no con Brasil”.

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