Miami,- Florida superó este viernes dos barreras psicológicas en la pandemia del COVID-19 con la subida de los casos y muertes a 30.174 y 1.002, respectivamente, en medio de la expectativa por las recomendaciones para la reapertura económica que hará un comité nombrado por el gobernador Ron DeSantis.

Es la primera vez que los casos sobrepasan los 30.000 y las muertes el millar desde que se confirmó el primer caso del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en Florida el 1 de marzo.

Después de un día negro tanto en lo que se refiere al aspecto sanitario de la pandemia como en el económico, pues en 24 horas se confirmaron más de 1.000 nuevos casos y más de 500.000 solicitudes más de ayuda por desempleo, el debate sigue centrado en si es hora de relajar la cuarentena para volver paulatinamente a la normalidad.

La semana próxima, concretamente el 30 de abril, terminan teóricamente las medidas adoptadas a nivel estatal, que incluye el cierre de los negocios que no sean considerados esenciales, entre los cuales están los de venta de alimentos, las farmacias, los bancos, las gasolineras y poco más.

FLORIDA CON EL MOTOR ECONÓMICO PARADO

Los restaurantes pueden únicamente preparar comida para llevar, los hoteles y los parques temáticos están cerrados, los vuelos se han reducido considerablemente y los cruceros están parados, lo que significa que la industria del turismo, el motor económico de Florida, está paralizado.

El gobernador DeSantis ha encargado a un comité formado por representantes de algunos sectores importantes de la economía de Florida -falta el sector agrario, el segundo más importante, después de los relacionados con el turismo- para que planteen recomendaciones para una reactivación de la actividad.

Está previsto que hoy entreguen su primer informe.

Entre tanto, en estos últimos días se ha acelerado el ritmo de aumento de las pruebas de COVID-19 con el fin de conocer mejor el impacto real de la enfermedad en el llamado “estado del sol”.

Según el Departamento de Salud estatal, hasta el día de hoy se han efectuado 303.050 pruebas y un 9,5 % han dado positivo.

En Miami-Dade, el condado floridano más afectado por el coronavirus, con 10.701 casos y 278 muertes, la vuelta a la “normalidad” se está haciendo callada y escalonadamente.

Efe comprobó en diversos puntos de la ciudad de Miami que varios establecimientos de lavado y limpieza en seco de ropa, que estuvieron cerrados durante semanas por no estar en la lista de negocios esenciales, han reabierto sus puertas.

Empleados de esos negocios, que no quisieron ser identificados por su nombre, señalaron a Efe que se les autorizó a abrir pero deben velar para que los clientes respeten las medidas de distanciamiento social y no debe haber más que un empleado a la vez en el local.

Otros negocios, como los puestos callejeros de flores, han vuelto a alegrar la vista de los peatones y automovilistas.

RELAJAR RESTRICCIONES “CON RESPONSABILIDAD”

La comisionada (concejal) de Miami-Dade Sally Heyman declaró este viernes en un evento de entrega gratuita de comida que algunos parques públicos del condado abrirán sus puertas la semana que viene, cumpliendo con las pautas de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. para prevenir el contagio.

“Es hora de que empecemos a relajar algunas de las restricciones, pero con responsabilidad”, dijo Heyman.

Algunas ciudades del norte de Florida, donde el impacto del COVID-19 es inferior al del sur del estado, comenzaron ya la semana pasada a abrir las playas, aunque no para el baño y con la obligatoriedad de mantener los seis pies (1,83 metros) de distancia entre las personas.

Para este lunes está previsto que se sumen a la apertura en esas condiciones otras playas, como las de Sarasota, en la costa oeste.

Las autoridades de los Cayos de Florida, que están cerrados para los no residentes desde el 22 de marzo, por el contrario anunciaron este viernes que no piensan abrir la zona a los visitantes hasta comienzos de junio.

En el condado Monroe, al que pertenecen los Cayos, ha habido 76 casos y tres muertes desde que el COVID-19 llegó a Florida en marzo pasado, mientras en Broward y Palm Beach, los otros dos condados del sureste de Florida, los casos llegaron a 4.570, de los cuales 157 mortales, y 2.586, de los cuales 149 fatales.

Más de medio millón de floridanos (505.000) solicitaron ayudas por desempleo la pasada semana, con lo que son más de 1,1 millones los que lo han hecho en las últimas cinco semanas, según cifras del Departamento de Trabajo de EE.UU. divulgadas este jueves.

Se calcula que a nivel nacional el desempleo puede colocarse en tasas entre el 15 y el 20 % y “es posible que sea peor” en Florida, donde en febrero se había logrado un mínimo histórico del 2,8 %, cuando la tasa nacional fue del 3,5 %, dijo a Efe a mediados de abril el economista mexicano Héctor Sandoval, de la Universidad de Florida (UF).

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