México,- Hospitales públicos y privados de México trabajarán en conjunto para hacer frente a la creciente emergencia por COVID-19 tras un convenio firmado este lunes, día en el que decenas de médicos han protestado, una vez más, por la falta de insumos y de protocolos.

“Todos juntos contra el COVID-19” es el nombre de la iniciativa con la cual se acordó que el sector privado pondrá a disposición del Gobierno 3.115 camas para derivar a pacientes del sector público que no tengan COVID-19.

En total, serán 146 hospitales de 27 entidades federativas las que apoyarán a la atención de pacientes que requieran algún servicio que no esté relacionado con el coronavirus, con el fin de que en las instituciones públicas dispongan de más camas para atender a enfermos de COVID-19.

En su conferencia mañanera, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, detalló que el acuerdo es para que los hospitales privados atiendan, por una cuota mínima, a aquellos pacientes a los que comúnmente reciben instituciones públicas.

Es el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) o el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), además de los hospitales de la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional.

“Esto nos va a permitir liberar espacios en hospitales públicos para estar preparados y cuando se nos presente el momento más crítico, tengamos todas las camas y equipos que se necesitan para salvar vidas”, indicó.

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, puntualizó que las más de 3.000 camas de centro privados permitirán atender en total a unos 12.500 pacientes.

Los 146 nosocomios privados se enfocarán, por ejemplo, en partos, hernias, cesáreas, úlceras, endoscopías y algunas urgencias del 23 de abril al 23 de mayo.

Mario González Ulloa, presidente de la Asociación Nacional de Hospitales Privados, dijo que este convenio es una “unión de esfuerzos” para “contener y mitigar los estragos generados por la pandemia”.

Xavier Tello, médico cirujano y consultor en comunicación en salud, señaló este lunes a Efe que este tipo de medidas son pertinentes pues “no hay sistema de salud público que alcance para la dimensión de este problema”.

Explicó que en México hay que entender que se tenían antecedentes de falta de infraestructura y poco presupuesto, por lo que es una “medida lógica” para afrontar lo que viene con el COVID-19.

SANITARIOS EN PIE DE GUERRA

Desde que el COVID-19 llegó a México a finales de febrero, médicos, enfermeros y profesionales de la salud denunciaron la falta de insumos como cubrebocas, equipos de protección, gel antibacterial y ausencia de protocolos.

Trabajadores de hospitales en prácticamente todo el país se han unido a las denuncias, que abarcan desde contagios masivos en el interior de los nosocomios hasta muertes.

Este lunes, en el Hospital Regional 1 de Octubre la enfermera María Doris López aseguró que en la institución “no hicieron los filtros adecuados y maquillaron los diagnósticos”.

“Los estaban manejando como dificultad respiratoria, influenza y neumonía típica. Ahora hay mucho personal infectado ya”, dijo.

La semana pasada se dio a conocer que en varios hospitales del país -desde el central Estado de México hasta el noroccidental Baja California Sur- decenas de médicos y enfermeras habían sido infectados.

Sin embargo, el IMSS solamente ha reconocido 19 casos positivos en su personal de salud.

Una encuesta realizada a 400 trabajadores sanitarios por la Asociación Mexicana de Médicos Residentes y publicada a principios de abril indicó que 8 de cada 10 no tienen mascarillas N95, recomendadas para personal médico, y más de la mitad no tenía gafas protectoras.

Al respecto, Tello manifestó que en México ocurren varios problemas, entre ellos que aún sin COVID-19 los médicos no tienen los insumos necesarios para desarrollar su profesión. “Existe una falta de cultura de protección en el personal médico, de infraestructura. Y no existe previsión”, lamentó.

Aunado a ello, el personal de salud ha sufrido agresiones y son víctimas de estigma social. “Nos gritan ‘contaminados, ustedes traen la peste del COVID'”, aseguró la enfermera.

DUDAN SOBRE NÚMERO DE CASOS DIAGNOSTICADOS

Hasta este lunes en México, el número oficial de casos de COVID-19 era de 4.661, con un total de 296 fallecidos.

Sin embargo, en redes sociales muchos usuarios han puesto en duda esta cifra, argumentando que se “enmascaran” los casos de COVID-19 como neumonías atípicas.

La semana pasada, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, aceptó que el número total de casos podía ser al menos ocho veces mayor según el llamado modelo centinela, que estima posibles casos y es usado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al respecto, Tello aseguró que en México, el programa centinela, utilizado para predecir el comportamiento de la influenza año tras año, no es útil para detectar los casos “pues solo sirve para fines de proyección pero no de detección”.

En tanto, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertaron este lunes sobre un posible subregistro de casos por COVID-19, los cuales, aseguraron, podrían haberse registrado como infección respiratoria aguda (IAR).

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