La fe se vive en todo tiempo. Este año, debido a la pandemia del coronavirus, los feligreses estamos en cuarentena. Ante el cierre temporal de las parroquias, el Papa Francisco nos invita a orar en familia y sin desanimarnos.

 

Otro sumario

Los oficios religiosos están siendo transmitidos por los diferentes medios de comunicación católicos y laicos de República Dominicana. La misión es que todos seamos partícipes de los ritos que se profundizan en la conmemoración de la muerte y resurrección de Jesús, pero desde nuestros hogares. 

María Mercedes

Para los cristianos –sin distinción de denominación religiosa-, la Semana Santa es el tiempo mayor que nos congrega a recordar la pasión, muerte y resurrección de Jesús con diferentes oficios religiosos que copan las iglesias, templos, santuarios, sinagogas y mezquitas alrededor del mundo.

Sin embargo, este año 2020, la realidad es totalmente fuera de lo normal. Estas edificaciones construidas para anunciar la fe, hoy están cerradas para evitar la propagación del coronavirus, tal como lo ha recomendado la Organización Mundial de la Salud.

Pero, ¿qué nos enseña este recogimiento de la Semana Mayor, fecha que la Iglesia considera como “el corazón del año litúrgico”, porque condiciona el resto de las conmemoraciones religiosas que les suceden?

Las respuestas son muchas y profundas. El Papa Francisco en su mensaje titulado “En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios”, inspirado en la Segunda Carta a los Corintios, nos invita a escuchar el Misterio Pascual, aprovechar la invitación de Cristo a la conversión y a entrar en diálogo con Dios.

Este diálogo será en la intimidad de nuestros corazones, porque como lo definió el pontífice, esta será una Semana Santa online, “realmente inusual”, y sin precedentes en la historia reciente. Así lo comentó también monseñor Claudio Magnoli, consultor de la Congregación para el Culto divino, “Ni siquiera durante las dos guerras mundiales hubo un cierre total como este de los ritos litúrgicos”.

Esta reflexión se hará desde la iglesia doméstica, es decir, orando con familia desde nuestros hogares.  Así lo ha proclamado el Papa Francisco desde sus diferentes homilías en el Vaticano; también los sacerdotes a nivel mundial.

Vivir la fe desde casa

Un artículo muy interesante escrito por Isabel Ferrando en la página https://pastoralsj.org, titulado: “¿Cuarentena o Cuaresma?”, refiere acertadamente que la cuarentena es prevención, mientras que la Cuaresma es preparación a la Pascua. Y es lo que nos toca vivir este año.

Monseñor Diómedes Espinal, obispo de la diócesis de Mao-Montecristi, dijo que este es un tiempo de comunión eclesial para vivirlo con fe y en recogimiento. “Esta Semana Santa no la vamos a celebrar de manera individual, sino y confiados de que Dios nos mostrará su misericordia será para el mundo entero”. Monseñor agregó que todas las celebraciones serán transmitidas a través de los medios de comunicación, radio, televisión y redes sociales.

Asimismo, expresó que Dios escribe derecho en líneas torcidas, y que todos debemos interpretar las señales. Este año es diferente por la presencia del coronavirus, pero el mensaje de fe seguirá llegando al pueblo que se resguarda en sus hogares.

En su conversación con Huchy Lora, en el programa “El Día”, Monseñor Espinal exhortó a la iglesia Católica, a sus feligreses y a la población dominicana a mantenerse en casa por amor a la familia, a la comunidad, a nuestro pueblo. “Quedarnos es un acto de amor, de renuncia por el bien de la comunidad”.

Posteriormente, monseñor Víctor Masalles, obispo de Baní, quien fue entrevistado por Ramón Núñez y Jacqueline Morel en el Telematutino 11, reconoció que esta Semana Santa es particular, porque nos presenta muchos desafíos, los cuales las personas han asumido. Aseguró que la participación de la gente a través de los medios es masiva. “En este tiempo, le he predicado a más personas que en las demás Semanas Santa”.

Oficios religiosos desde los medios de comunicación

Monseñor Víctor Masalles, Benito Ángeles y Diómedes Espinal  coincidieron que los medios de comunicación han jugado su rol en la difusión de la fe en este tiempo.

Masalles recordó que la Renovación Carismática, la comunidad de Cristo Vivo y otros grupos hicieron retiros virtuales que fueron transmitidos.

Monseñor Ramón Benito Ángeles destacó que las transmisiones de los oficios religiosos por los medios de comunicación es la metodología que “hemos adoptado, el uso de la evangelización mediática y hoy tiene más prevalencia que nunca”. Igual que Masalles puntualizó que la presencia virtual de los feligreses ha sido masiva.

“Hay crisis que si la sabemos conducir pueden ser nuevas posibilidades de crecimiento. “Quedarnos en casa es un compartir cercano, comprender el valor del silencio y la soledad que es la fecundidad del pensamiento y la oración para ganar. Esta ha sido una gran oportunidad”, indicaron los religiosos católicos.

“Todos vivimos un tiempo de grandes desafíos porque es un fenómeno universal. Quedémonos en casa con los protocolos de orden e higiene”, expresó Benito Ángeles, quien además pidió confiar en Dios y en su resurrección.

A los esposos les sugirió que se quieran más. “Este es un tiempo para orar, escuchar música, ver una buena película. Ya vendrá el tiempo del abrazo, del beso familiar y abriremos las puertas de las iglesias”.

Seguir las celebraciones desde casa

La mañana de hoy Jueves Santo, en el programa “Hoy mismo”, que se transmite por Color Visión, Monseñor Ramón Benito Ángeles, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo, dijo que las iglesias están cerradas, “pero nuestro ministerio no. Además, la tecnología nos permite llevar nuestro servicio a partir de la palabra, la orientación y la enseñanza”.

En ese sentido, recordó que los oficios religiosos se realizarán en las diferentes catedrales e iglesias del país, pero con un mínimo de personas y guardando las medidas protocolares.

Hoy Jueves Santo, es la institución de la eucaristía y del sacerdocio. A las 8:00 de la noche, será la última cena del Señor. Esta será transmitida por Televida, canal 41, así como los demás medios católicos y otros canales laicos que se sumarán.

Tal como las anunciaron las arquidiócesis, hoy se omite el lavatorio de los pies, que ya es facultativo. Al final de la Misa en la Cena del Señor, se omitirá la procesión y el Santísimo Sacramento se reservará en el sagrario.

 

Mañana Viernes Santo, en la Catedral Primada de América se realizará el “Sermón de las 7 palabras”. En la oración universal, los Obispos se encargarán de preparar una especial intención por los que se encuentran en situación de peligro, los enfermos, los difuntos (cf. Missale Romanum). La adoración de la Cruz con el beso se limite solo al celebrante.

El Sábado Santo, a las 7:00 de la noche, la Vigilia Pascual se celebrará en las iglesias catedrales y parroquiales.

 

Los feligreses dominicanos y de todo el planeta, también podrán ver las celebraciones litúrgicas que el Papa Francisco dará desde el Vaticano.

 

Orar sin desanimarnos

En la misa de domingo de Ramos con pocos fieles separados por la distancia interpersonal obligatoria, el Papa llamó a vivir este momento de confinamiento y temor sin precedente en el mundo, sin desanimarse, sino volviendo a lo esencial y al servicio de los demás; e invitó a los jóvenes a mirar a los “verdaderos héroes que salen a la luz en estos días”.

Como lo hizo en la oración extraordinaria del 26 de marzo, en la que imploró a Dios el fin de la pandemia, Francisco volvió a recordar que en este tiempo de aislamiento hay que centrarse en lo importante y “redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve”. “De este modo, en casa, en estos días santos pongámonos ante el Crucificado, que es la medida del amor que Dios nos tiene. Y, ante Dios que nos sirve hasta dar la vida, pidamos la gracia de vivir para servir. Tratemos de contactar al que sufre, al que está solo y necesitado. No pensemos tanto en lo que nos falta, sino en el bien que podemos hacer”.

Sin duda, este es un tiempo para orar sin desmayar, porque el Señor siempre escucha el clamor, tal como lo dice 2 Crónicas 7:14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

Pie de fotos.

El Papa Francisco orando a Dios en el Vaticano. Foto cortesía Vatican Media

Misa Domingo de Ramos en el Vaticano con el protocolo de distanciamiento social. Fuente externa

Monseñor Víctor Masalles. Fuente externa

Monseñor Benito Ángeles. Fuente externa

Monseñor Diómedes Espinal. Fuente externa

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