Brasilia.- Las autoridades brasileñas informaron este jueves que el número de fallecidos por la pandemia de COVID-19 en el país llegó a 299, con 7.910 casos confirmados, y expresaron su preocupación por el aumento de la violencia doméstica durante las cuarentenas.

Las cifras revelan un aumento exponencial en ambos casos, ya que hasta la víspera se habían registrado 240 muertes y 6.836 casos, lo que llevó al Ministerio de Salud a redoblar su llamamiento en favor de una restricción “máxima” del contacto entre personas, a pesar de las críticas del presidente Jair Bolsonaro a medidas de ese tipo.

En las estadísticas internas, el estado de Sao Paulo, el más poblado del país, con unos 44 millones de habitantes, continúa como el más afectado por la pandemia, con 3.506 casos y 188 fallecidos.

En segundo lugar está el estado de Río de Janeiro, que tiene unos 17 millones de habitantes y ha registrado 992 casos y 41 muertos, pero que, según el ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, es una “preocupación especial” por la cantidad de favelas, con altas tasas de insalubridad y enormes deficiencias de servicios básicos.

Mandetta insistió en que la pandemia aún no ha alcanzado su pico en este país de 210 millones de habitantes y reiteró que el Gobierno acelera los trámites para la compra de equipamientos como máscaras o respiradores, que son suficientes hoy pero pueden no serlo en pocas semanas, al igual que los test para la detección del coronavirus.

También dijo que Brasil continúa las investigaciones en torno a la cloroquina, medicina usada para tratar la malaria y otros males y sobre la que existe una “expectativa positiva”, aunque nada del todo probado hasta ahora, subrayó.

ALERTA CONTRA LA VIOLENCIA SEXUAL Y DOMÉSTICA EN LA CUARENTENA

En la misma rueda de prensa, la ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos, Damares Alves, alertó sobre un aumento de los casos de violencia doméstica o machista y de los abusos sexuales en medio de la cuarentena que rige en muchas ciudades del país.

Sin precisar datos, dijo que en Río de Janeiro las notificaciones de esa naturaleza han aumentado un 50 % durante las últimas semanas, en las que entraron en vigor las restricciones a la circulación de las personas impuestas para intentar frenar la pandemia.

Alves indicó que, en el caso de Río de Janeiro, es una de las pocas regiones del país en que denuncias de esa naturaleza pueden ser hechas a través de internet, por lo que anunció que su despacho prepara una aplicación para teléfonos móviles que estará disponible en todo Brasil.

“Hay mujeres que están dentro de casa con el agresor y no pueden salir ni llamar por teléfono para hacer una denuncia”, indicó Alves, quien apuntó que, con la aplicación, se facilitará a las víctimas el pedido de socorro en casos de violencia o abusos, especialmente en medio de las restricciones a que ha obligado la pandemia.

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