El Cairo, 30 mar (EFE).- Mientras medio mundo se afana en buscar medidas para evitar la extensión de la pandemia del coronavirus, en el Yemen, uno de los países menos preparados del planeta para enfrentar la enfermedad, los bandos enfrentados han optado por elevar la tensión y convertir el COVID-19 también en parte del conflicto.

Pese a las llamadas a la paz de las últimas semanas del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, palabras que habían sido bien recibidas tanto por los hutíes como por el Gobierno internacionalmente reconocido de Abdo Rabu Manur Hadi, el conflicto, lejos de disminuir, se ha intensificado.

Si en la noche del sábado los hutíes lanzaron dos misiles, uno contra el espacio aéreo de Riad, causando dos heridos leves, hoy la coalición encabezada por Arabia Saudí bombardeó al menos 15 objetivos en la capital yemení.

En los ataques han muerto un criador de caballos y 70 equinos, según los hutíes.

Pero el punto más insólito del día ha sido la acusación de los hutíes de que Arabia Saudí está tirando mascarillas protectoras infectadas con el coronavirus y la llamada de los rebeldes a la población a no usarlas para evitar ser contaminados.

La televisión de los hutíes Al Masira comenzó a difundir en la tarde de hoy un mensaje luminoso advirtiendo a la gente de que no toque los elementos que está tirando la coalición desde sus aviones.

Poco antes, el Ministerio de Salud hutí había afirmado que “hoy la coalición agresora saudí-estadounidense tiró máscaras faciales y otros artículos (…) en un paso extraño y poco realista”.

Esta dependencia rebelde llamó a todos los ciudadanos “a tener cuidado y no tocar ningún material que se caiga de los aviones e informar a las autoridades de Salud y Seguridad interesadas en esos materiales y mantenerlos alejados de las personas hasta que las autoridades competentes lleguen”.

Los hutíes afirmaron que la medida busca “preservar” la seguridad de la población y cerrar “todas las puertas” a través de las cuales los agresores buscan “propagar enfermedades y epidemias en el Yemen como parte de su guerra contra el territorio y las personas” en el país.

“En el Ministerio de Salud Pública y Población, deploramos que la coalición tome este paso a la luz de que el Yemen permanezca libre de esta epidemia más de 100 días después de que se haya extendido por todo el mundo y les responsabilizamos totalmente de propagar esta epidemia de esta manera o de otras maneras”, agregaron.

También acusaron a Riad de tratar de contaminar el país mediante la intensificación de los viajes al Yemen, después de que en los últimos días los hutíes acusaran a los saudíes de tratar de devolver a los yemeníes que habían peregrinado a los lugares sagrados musulmanes en Arabia Saudí.

Los hutíes aprovecharon en el mensaje de su Ministerio de Salud para reiterar su exigencia a la ONU y la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que “cumplan con su responsabilidad humanitaria y legal” frente a estos actos de la “coalición agresora” para amenazar la paz y buscar introducir el coronavirus “en medio de la débil situación de salud” en el país.

Hasta el momento, el Yemen es el único país árabe que no ha contabilizado un solo caso de coronavirus.

La OMS considera al Yemen como uno de los países de mayor riesgo en caso de sufrir la enfermedad y con menor capacidad de reacción, ya que su estructura sanitaria es prácticamente inexistente tras más de cinco años de guerra.

La pasada semana, en coincidencia con el quinto aniversario de la escalada del conflicto con la salida de Hadi hacia el exilio y la intervención de Arabia Saudí, el enviado de la ONU para el Yemen, Martin Griffiths, lamentó que “los campos de batalla están dividiendo el Yemen y haciendo más difícil combatir el posible brote de COVID-19”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here