Madrid.- El sorpresivo lanzamiento este viernes de “Believe It”, colaboración de Rihanna para el rapero y cantante de r&b PartyNextDoor, supone la reaparición musical de la diva de Barbados después de tres años de silencio y vuelve a alimentar las expectativas de los seguidores respecto a su esperado noveno disco.

“Te echábamos de menos”, suscribe uno de los numerosos comentarios tras la publicación en su perfil de Instagram de esta canción en la que limita su participación prácticamente al estribillo y coros y que en realidad forma parte de “Partymobile”, el álbum publicado hoy por su incidental compañero de aventuras.

También fue él, PartyNextDoor, uno de los artífices de la hasta ahora última canción lanzada al mercado con la voz de Rihanna, el éxito “Wild Thoughts”, de DJ Khalid. Publicada en junio de 2017, terminó siendo uno de los temas más escuchados de ese año y alcanzó el número 2 en EE.UU. (el 10 en España).

Hay que viajar sin embargo otros doce meses atrás, a 2016, para encontrar el que es el disco más reciente a su nombre, “ANTI”, puede que no el más comercial, pero probablemente sí el más celebrado hasta la fecha por su público y por la crítica merced a éxitos como “Work”, “Needed Me”, “Kiss It Better” o “Love on the Brain”.

Producido por Jeff Bhasker, Boi-1da, DJ Mustard y Hit-Boy, entre muchos otros, fue fruto de un larguísimo proceso de búsqueda y de grabación, más de dos años, el más extenso hasta entonces en su carrera, que la llevó a un sonido menos vinculado a la música de baile y más hacia la música negra y sus raíces caribeñas, con fuerte presencia del “dancehall”.

A tenor de la información publicada hasta el momento, el toque jamaicano volverá a ser protagonista de “R9”, el título provisional que se la ha dado al noveno disco de Rihanna, a la espera de su nombre oficial.

Fue en 2018 cuando ella misma confirmó por primera vez que habría nuevo disco. Según se especuló, podría ser un trabajo doble integrado por un disco más pop y, eso seguro, uno más experimental a partir de sus raíces caribeñas.

“Me gusta pensar en él como un disco inspirado en el reggae. No va a ser reggae tal cual lo conocemos, pero habrá elementos así en todos los cortes. (…) Está en mi sangre, no importa cuán lejos me encuentre de esa cultura o del ambiente en el que crecí. Nunca me abandona y, aunque exploré otros estilos, es tiempo de volver atrás”, comentó en una reciente entrevista con Vogue.

Pero “R9” no llegaba nunca. Demasiado ocupada entre todas sus facetas como empresaria e intérprete, la artista musical femenina más rica del mundo según Forbes declaró en 2019 a la revista “Interview” su intención de volcarse el pasado verano en rematar por fin en el estudio su nuevo álbum.

“Estoy realmente contenta con el material que tenemos hasta el momento, pero no voy a darlo a conocer hasta que esté completo”, avisaba, no obstante.

La supuesta filtración en agosto por parte de un seguidor de que había registrado un tema inédito titulado “Private Loving” hicieron pensar que sí, que por fin habría novedades, expectación que ella misma troleó lejos de tomar como fuente de presión.

“Esta soy yo escuchando mi noveno álbum y negándome a lanzarlo”, escribía el pasado enero a través de sus redes en un mensaje que acompañaba con el vídeo de un perro bailando.

Desde entonces solo han trascendido imágenes suyas en el estudio junto los productores Pharrell Williams y Chad Hugo, más conocidos como The Neptunes y responsables de dar su toque a temas como “I’m A Slave 4 U” de Britney Spears o a álbumes como “Justified” (2002) de Justin Timberlake.

Hasta “ANTI”, Robyn Rihanna Fenty (Bridgetown, 1988) nunca había dejado transcurrir más de un año sin lanzar nuevo álbum desde su debut con “Music of the sun” (2005).

A este le siguieron “A girl like me” (2006) y “Good girl gone bad” (2007), el trabajo que incluía piezas como “Umbrella” y “Don’t stop the music” y el que la catapultó a un nuevo estadio de fama mundial. Después llegaron los no menos exitosos “Rated R” (2009), “Loud” (2010), “Talk That Talk” (2011), “Unapologetic” (2012) y “ANTI”.

Todos ellos la han colocado entre los 10 artistas de mayor éxito comercial de la historia, con más de 250 millones de copias distribuidas a nivel global, a las que se suma 14 números 1 en EE.UU. (solo la superan The Beatles y Mariah Carey), razón por la que fue nombrada la “artista mainstream” más importante de los últimos 20 años por la revista Billboard.

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