Roma.- Italia cumple hoy un mes de la detección del coronavirus y en este tiempo la Bolsa de Milán ha perdido casi un 40 %, el Gobierno ha aprobado ayudas de hasta 25.000 millones y numerosos organismos dan por segura una contracción en la economía italiana para 2020.

El pasado 21 de febrero Italia confirmó los 16 primeros casos de coronavirus en el norte y un mes después es el país del mundo con mayor número de fallecidos, más de 4.000 según el último balance oficial.

Superó el jueves a China, que lleva tres días sin contabilizar nuevos contagios locales y, como los números no dejan de subir, Roma estudia si endurecer más sus medidas restrictivas, mientras la región de Lombardía -la más afectada- pide el cierre total de toda actividad, también de las fábricas y del transporte público, que siguen funcionando.


De momento, el Gobierno ha cerrado todos los parques, los negocios no esenciales, los lugares de ocio, ha limitado los movimientos de la gente y ha suspendido la actividad productiva en varias fábricas del país, mientras que otras continúan abiertas porque la clausura sería fatal para la débil economía italiana.

Para mitigar el impacto, ha aprobado un paquete de ayudas de hasta 25.000 millones de euros, que disparará el déficit de 2020 hasta el 3,3 % del producto interior bruto (PIB).

El coronavirus ha azotado Italia en un momento muy delicado, después de que su economía retrocediera un 0,3 % en el último trimestre de 2019, y ha golpeado duramente las regiones norteñas de Lombardía, Véneto y Emilia Romaña, que son el motor industrial y económico del país y representan el 40 % del PIB.

MILÁN SE DEJA CASI UN 40 % EN UN MES

El miedo de los inversores ha castigado la Bolsa de Milán, que ha perdido un 38,25 % en solo un mes, y empresas como la concesionaria de autopistas Atlantia, socia de ACS en Abertis, se ha dejado un 46,45 %; la automovilística Fiat Chrysler, un 49,92 %; y los bancos Intesa Sanpaolo, un 43,71 %, y Unicredit, un 43,86 %.

El turismo italiano, que representa un 13 % del producto interior bruto (PIB), ha padecido cancelaciones masivas en el último mes que han llevado a la patronal de agencias de viajes a estimar que las empresas del sector tendrán unas pérdidas de entre el 35 % y el 70 % en su volumen de negocio en el conjunto del año.

También el sector aeroportuario está siendo golpeado. El pasado 13 de marzo Atlantia comunicó que el tráfico en los aeropuertos romanos de Fiumicino y Ciampino -que controla a través de su participada Aeroporti di Roma- había caído un 70,7 % en solo una semana, y un 55,6 % y un 32,6 % en las dos anteriores.

La aerolínea Alitalia, en concurso de acreedores desde mayo de 2017, se está quedando sin liquidez y por eso el Gobierno ha decidido nacionalizarla, después de tres años sin poder venderla por falta de socios interesados.

Fiat Chrysler ha suspendido temporalmente la producción en ocho fábricas de Europa, y otras empresas como Mediaset, Eni, Enel, Saipem, Intesa Sanpaolo o UniCredit han optado por facilitar el teletrabajo a sus empleados en las oficinas del norte del país.

El coronavirus está obligando a las empresas a adoptar nuevas fórmulas también en las juntas de accionistas y UniCredit, Prysmian, Inwit y el grupo editorial Gedi ya han avanzado que las celebrarán en remoto y que el voto será telemático o por correo electrónico para evitar contagios.

LA ECONOMÍA ITALIANA SE CONTRAERÁ EN 2020

La situación de Italia no es buena y numerosos expertos y analistas ya dan por descontado que entrará en recesión en el primer trimestre del año.

No solo eso. Varios organismos, institutos de investigación y agencias crediticias aventuran que su crecimiento será negativo en el conjunto del año.

El Banco de Italia cree que el PIB italiano caerá en un 0,2 %, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que lo hará en un 0,6 %; y las agencias crediticias Standard & Poor’s, un 0,3 %, y Moody’s, entre un 0,5 % y un 0,7 %.

Los inversores también miran con atención a la banca italiana, que redujo su cartera de créditos morosos desde los 350.000 millones en 2015 a menos de 200.000 millones a finales de 2018, según datos del Banco de Italia, pero que para febrero de 2019 acumulaban en bonos del tesoro italiano un 14 % más interanual, según Moody’s.

El Banco de Italia ha subrayado que el sector no debe preocupar y ha descartado que entre en una crisis derivada de las moratorias en el pago de hipotecas que ha concedido el Gobierno a empresas y ciudadanos afectados por esta emergencia.

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