Trípoli.- Al menos 35 milicianos libios de ambos bandos y cuatro civiles -una mujer y tres menores- murieron hoy en intensos enfrentamientos armados librados en Trípoli, informaron a Efe fuentes oficiales.

Los tres menores, miembros de una misma familia, fallecieron en un bombardeo atribuido a las fuerzas bajo el mando del mariscal Jalifa Haftar, tutor del gobierno no reconocido en Tobrouk (este) y hombre fuerte del país, sobre la localidad de Ain Zara, una de las que componen el cinturón agrícola que rodea el sur de la capital.

La mujer perdió la vida a la altura de la localidad rural de Ben Gashir, también en el extrarradio de la capital, al impactar un proyectil en el vehículo en el que viajaba junto a dos de sus hijas, que resultaron heridas, informaron fuentes del ministerio de Sanidad controlado por el Gobierno de Acuerdo Nacional no electo pero reconocido por la ONU en Trípoli (GNA), al que apoyan Qatar y Turquía.

Fuentes de Seguridad del GNA informaron, por su parte, de que al menos 25 milicianos de las fuerzas de Hafter (LNA) perecieron -entre ellos dos de nacionalidad egipcia- y 35 más resultaron heridos en intensos combates librados en los ejes de Ain Zara, Ras Hasan, Salah Eddín y Al Hadaba, todos ellos en el arco rural que protege el sur de la capital.

“Como es habitual, las fuerzas de Hafter cuando son derrotadas atacan a los civiles y sus propiedades con misiles y cohetes”, dijo la fuente antes de asegurar que las milicias bajo el mando del GNA destruyeron también un blindado de Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales aliados extranjeros del mariscal, al que también apoyan Rusia, Egipto, Arabia Saudí y más discretamente Francia.

Adelmalek al Madani, portavoz de la “Operación Volcán de la Ira”, la plataforma que agrupa las milicias del GNA y de la vecina ciudad-estado de Misrata, principal puerto comercial del país, admitió, por su parte, la pérdida de una decena de soldados.

Agregó que el LNA “lanzó más de 300 cohetes de tipo Haun y Hawzer que impactaron en nuestras posiciones en Ain Zara. Y algunos todavía nos repiten la cantinela sobre la violación del alto fuego” firmado el pasado enero por Rusia y Turquía, los dos países más implicados en el conflicto multinacional en el que se ha convertido la guerra civil libia.

Tras más de 72 horas de intensos enfrentamientos armados, las potencias internacionales y la misión especial de la ONU (UNSMIL) pidieron el lunes una “tregua humanitaria inmediata y la interrupción de todas las operaciones bélicas, incluida la transferencia de material y personal militar, “para facilitar así el trabajo de las autoridades locales en la “rápida contención del reto sin precedentes para la salud pública que supone el COVID-19.

La guerra civil que desangra Libia desde el fallido proceso de paz impuesto por la ONU en 2015 se intensificó el pasado 4 de abril, fecha en la que Hafter, que controla la mayor parte del territorio y domina todos los recursos petroleros, ordenó levantar un cerco a la capital con el secretario general de esta institución, Antonio Guterres, de visita oficial en la ciudad, en un claro mensaje a la comunidad internacional.

Desde entonces han muerto alrededor de 1.500 personas -más de 300 civiles-, 15.000 más han resultado heridas y más de 130.000 ciudadanos se han visto obligados a abandonar sus hogares y convertirse en desplazados internos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí