Afganistán se prepara para su proceso de paz tras el acuerdo EEUU-Talibanes
Afganistán se prepara para su proceso de paz tras el acuerdo EEUU-Talibanes

Kabul, (EFE).- La sociedad afgana se prepara ya para el proceso de paz interno y las conversaciones intra afganas que deben poner fin a una guerra de 19 años, tras el acuerdo de paz firmado este sábado entre los talibanes y Estados Unidos y, que si se cumple llevará a la salida de las tropas aliadas de Afganistán.

Tras el acuerdo firmado en Doha (Catar), que prevé una reducción paulatina de las fuerzas militares aliadas hasta su retirada total en 14 meses, según desvelaron los Gobiernos afgano y estadounidense en una declaración conjunta hecha pública hoy en Kabul, llega el turno del acuerdo político entre las autoridades y los talibanes, en el que también estarán presentes representantes de otros colectivos políticos y de la sociedad civil.

LA POLÍTICA

El primer gesto para contribuir al proceso interno lo realizó este sábado el exjefe del Gobierno afgano, Abdullah Abdullah, actualmente enfrentado al presidente, Ashraf Ghani, tras perder frente a él en los comicios del pasado septiembre.

Abdullah, que rechazó los resultados alegando fraude y proclamó su victoria este mes, cuando se conocieron los datos finales del escrutinio, anunció en una rueda de prensa que suspende sus movimientos de protesta contra los resultados.

“Para contribuir a los esfuerzos por la paz, hemos suspendido nuestros movimientos que teníamos planeados en los próximos días, (porque) esta es una oportunidad para resolver los problemas actuales”, dijo Abdullah en referencia a su intención de nombrar a sus propios gobernadores en algunas provincias.

El líder opositor agradeció a Estados Unidos sus esfuerzos para alcanzar el acuerdo con los talibanes, sobre el que dijo que ofrece “una oportunidad histórica y única” y, agregó: “esperamos que los talibanes, en lugar de considerar la firma del acuerdo como una victoria y un triunfo, consideren esto como una oportunidad hacia la paz”.

El también opositor y excandidato presidencial Haneef Atmar mostró en un comunicado su apoyo -“con todas nuestras fuerzas”, dijo- al acuerdo de paz que, agregó “está allanando el camino para las negociaciones intra afganas y es un paso importante” hacia una paz integral.

Por su parte, Ghani aseguró en una rueda de prensa conjunta con el secretario de defensa estadounidense, Mark Esper, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, que la delegación que se sentará con los talibanes en las conversaciones internas “será inclusiva, bajo el paraguas de la República”.

LOS INSURGENTES

Mientras, el líder talibán Hibatullah Akhundzada, en un comunicado remitido a los medios de comunicación, hizo un llamamiento a los militantes insurgentes para que cumplan las condiciones del acuerdo de paz, aunque avisó de que si la contraparte incumple lo pactado “la nación entera deberá mantener sus robustas capacidades de defensa”.

“El acuerdo es una promesa que deben cumplir todos los muyahidines y afganos. Ningún oficial o individuo del Emirato Islámico -como se autodenominan-, ni nadie del público en general debe violar los términos (del acuerdo) y todos deben considerarlo como una obligación”, dijo.

“Estamos listos para una solución racional y justa”, añadió, antes de afirmar, para concluir el comunicado, que “cualquiera que haya participado en hostilidades contra el Emirato Islámico es perdonado por ello y por todo lo pasado”.

LA SOCIEDAD CIVIL

Desde la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC, por sus siglas en inglés) se instó tanto a los talibanes como a EEUU y a las autoridades afganas a que “brinden más información sobre el diseño del proceso, específicamente cómo el proceso será inclusivo y dará espacio a la sociedad civil y a las víctimas” de la guerra.

Esa ONG pide además en un comunicado un “control internacional, imparcial e independiente de la retirada de las tropas estadounidenses” que garantice la “transparencia” en la operación y asegure, “por ejemplo, que el desminado se planifique y se lleve a cabo”.

La Casa de la Paz, que agrupa a varias organizaciones de la sociedad civil, advirtió de que las negociaciones intra afganas deberán incluir a “todos los grupos de talibanes” para “no volver a ser testigos de la guerra”.

“No se debe hacer ningún acuerdo por encima de la voluntad del pueblo, los derechos de las mujeres, la libertad de expresión y de prensa, la sociedad civil y los derechos políticos, económicos y culturales, de acuerdo a la Constitución de Afganistán”, continuó la agrupación en un comunicado.

La declaración conjunta afgano estadounidense sobre el acuerdo de Doha señala cuatro condiciones para alcanzar un “acuerdo de paz integral”: “garantías para evitar el uso del suelo afgano por parte de grupos o individuos terroristas”; el calendario de retirada de las fuerzas extranjeras; el alcance de un acuerdo político intra afgano y “un alto el fuego permanente e integral”.

Además de la retirada de tropas, también establece la supresión de las sanciones de la ONU a los talibanes. Eso sí, todo ello si cumplen el pacto, si no, EEUU “no dudará” en anularlo, según advirtió en Kabul el secretario de defensa norteamericano, Mark Esper.

Baber Khan Sahel

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