Santo Domingo,  (EFE).- El presidente de la República, Danilo Medina, proclamó, durante su discurso en la VII Cumbre de Las Américas, que “llegó la hora de que los países desarrollados dejen de exigir a las naciones ubicadas en la ruta del narcotráfico que paguen el mayor precio de ese problema transnacional”.

En un discurso marcado por el problema que el narcotráfico supone para las naciones americanas, el mandatario opinó que la lucha contra este flagelo “debe tomarse en serio, y que sus costos deben ser compartidos de forma equitativa”.

“Si esa lucha ha de ser tomada en serio, es necesario que el costo sea compartido de forma equitativa por todos los países involucrados, especialmente por aquellos cuya demanda interna es la que pone en marcha el conjunto de la maquinaria del narcotráfico”, reclamó el gobernante dominicano.

Ante más de 30 dignatarios de la región, Medina recordó el volumen total del “narcodinero” que se mueve en el continente, que se divide, aproximadamente, en un 20 por ciento que se genera en el trayecto hasta los países consumidores, y un 80 por ciento que se queda en los países de destino, los países más desarrollados.

“Esperar que sean nuestras instituciones y nuestros presupuestos nacionales los que lleven el peso de esta lucha no solo es injusto, sino también poco realista”.

“Desde Sudamérica hasta México, pasando por Centroamérica, República Dominicana y todo el Caribe, el tránsito de drogas con destino a su consumo, mayoritariamente en los países ricos, es un desafío constante a la estabilidad de nuestras democracias y a la vida de nuestros ciudadanos”, aseguró.

Ese combate “asimétrico” entre estados frágiles y organizaciones criminales con recursos enormes, genera y alimenta el círculo de la corrupción, la debilidad institucional y la pobreza, además de ser un factor clave en la desintegración social, que se salda, cada año, con la muerte de miles de personas, la mayoría jóvenes.

En el deseo de construir sociedades seguras y estables, “el mayor reto no son los conflictos entre estados o ideologías, sino la degradación de las instituciones y la proliferación del crimen organizado”.

Tras describir las acciones de República Dominicana en el combate contra el tráfico de narcóticos y el crimen organizado Medina resaltó que “existen otras acuciantes prioridades que se sacrifican por dedicar recursos a luchar contra el narcotráfico”, cantidades “ínfimas” en relación al volumen de negocio que mueve la industria de la droga a escala continental.

Para el mandatario, “esto explica por qué, en pocos años, Centroamérica se ha convertido en la región sin conflicto más violenta del mundo”.

Por otra parte, Medina confía en que los países de América, a pesar de los retos por delante, “abrazarán el diálogo como la única garantía para lograr los consensos necesarios para avanzar hacia la paz y la construcción del progreso social”.

“A pesar de lo complejo de los retos que tenemos por delante, no me queda duda de que tenemos muchos motivos para el optimismo”, y resaltó el papel de cada nación en la redefinición de un nuevo rumbo en las relaciones políticas, económicas y sociales.

El presidente aseguró que la República Dominicana seguirá trabajando para alcanzar nuevos acuerdos en materia de seguridad humana, en su sentido más amplio, para dar respuesta a retos como la la delincuencia organizada, los flujos migratorios, el cambio climático y los desastres naturales, “a los que no podremos hacer frente con soluciones individuales”.

Esta redefinición de rumbo alcanzada en la Cumbre, supone “un paso importantísimo en la dirección correcta”, y con la presencia de la delegación cubana en la cumbre, “podemos al fin decir con propiedad que, hoy, Panamá es la capital de América entera”.

“El descongelamiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba coloca a América ante la oportunidad histórica de superar, para siempre, las desconfianzas heredadas de la guerra fría”, opinó.

El Jefe del Estado dominicano también se refirió a la necesidad trabajar conjuntamente para impulsar la productividad del continente en el mercado global y dar respuesta a los millones de personas que esperan por un empleo y un salario dignos.

“Es necesario que hagamos de las Américas, como región, una gran fábrica para el mundo, logrando constituir nuestro propio modelo de desarrollo, competitivo y sostenible”, apuntó.

Esta misma noche, a las 10.30, Medina embarcará en la Base Aérea de San Isidro en un vuelo que lo llevará de regreso a República Dominicana.

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