Sputniknews.com. Con el arco del puente Edmund Pettus a su espalda, en el epicentro clave de la lucha por los derechos civiles, explicó que “buena parte de nuestra convulsa historia, la mancha de la esclavitud y la angustia producida por la Guerra Civil, el yugo segregacionista y la tiranía de las leyes Jim Crow, la muerte de cuatro niñas en Birmingham y el sueño de un pastor baptista se dieron cita en este puente”. Palabras pronunciadas en la semana en la que el Departamento de Estado hacía público su informe sobre la actuación de la policía local en Ferguson. Intolerancia e intereses puramente económicos conformarían el modus operandi de unos agentes que habrían acosado a los vecinos más pobres, por lo general afroamericanos, a fin de recaudar dinero para las arcas municipales.

Nada que no denunciase hace ya meses, el grupo ArchiCity Defenders que agrupa a abogados de oficio dedicados a defender a los ciudadanos de St. Louis con menos recursos. En Ferguson, cárcel por no pagar una multa de tráfico En aquel meticuloso estudio ya explicaban que la ciudad de Ferguson “al cerrar los juzgados al público y encarcelar a la gente por no pagar sus multas, empujan inintencionadamente a los pobres a ser más pobres e impiden que los sin techo accedan a los hogares, los tratamientos de rehabilitación y los trabajos que necesitan para estabilizar sus vidas”. “La lucha no ha terminado”, ha dicho Obama en Selma, repitiendo las palabras históricas pronunciadas por el presidente Lyndon Johnson en 1965. “Lo sucedido en Ferguson”, añadió, “puede no ser único, pero ya no es endémico. Ya no está sancionado por la ley o la costumbre, y antes del movimiento por los derechos civiles, sin duda lo estaba”.

 

Trailer de Selma, la película:

Tras su discurso la multitud volvió a cruzar el mítico puente. Rendía así homenaje a las tres manifestaciones que en el año 65 partieron de Selma (Alabama) con el objetivo de alcanzar Montgomery, capital del Estado. Lograron la hazaña el 24 de marzo, después de unos sangrientos incidentes que conmocionaron al mundo, acosados por la policía local y los grupos racistas, y protegidos por miles de soldados y agentes federales enviados por el presidente Johnson.

Poco después, el 6 de agosto, entraba en vigor la Ley del Derecho de Voto, que garantiza expresamente ese derecho constitucional frente a la discriminación. Fue una de las victorias más épicas del movimiento encabezado por Martin Luther King. Este mismo año una película, “Selma”, ha conmemorado su gesta.

 

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