Los Ángeles CA.- La cantante Madonna atrajo todas las miradas una vez más y causó conmoción en la alfombra roja de la 57 edición de los Grammy, adonde acudió más “torera” que nunca.

La diva lució un arriesgado Givenchy con claras reminiscencias taurinas, una montera con velo como tocado y un corpiño con encajes, además de hombreras y minifalda que completaban un escotado modelo que no pasó desapercibido para los flashes de los fotógrafos.

Madonna llegó acompañada del rapero Nas y DJ Diplo, que trabajaron con ella en su próximo álbum, titulado “Rebel Heart”.

Está previsto que la cantante suba al escenario del Staples Center durante la gala para interpretar su nuevo sencillo, “Living for Love”.

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