Puerto Príncipe,  (EFE).- Haití recordó hoy el devastador terremoto que sacudió al país hace cinco años con la sombra de una fuerte crisis política, sobre la que se alcanzó en las últimas horas un principio de acuerdo entre varias fuerzas políticas, y con un llamamiento a la calma por parte del presidente Michel Martelly.

El plazo para ratificar en el Parlamento un acuerdo que resuelva la crisis política en Haití finalizaba hoy, justo cuando se conmemoran los cinco años del devastador sismo de 2010.

Esa crisis obligó a dimitir en diciembre pasado a Laurent Lamothe como primer ministro y ayer mismo una manifestación en Puerto Príncipe exigía el mismo camino al presidente haitiano.

La Asamblea Nacional haitiana se reunirá esta semana después de que ayer Martelly firmara un acuerdo con algunos partidos opositores para evitar una crisis política, ya que hoy expira el mandato de un tercio del Parlamento sin que haya sido renovado en unos comicios.

El 29 de diciembre pasado, representantes de los tres poderes del Estado firmaron un pacto en el que establecieron una serie de compromisos con el fin de allanar el camino hacia las elecciones municipales y legislativas pendientes, entre ellos, prolongar los mandatos de los diputados hasta el 24 de abril y de los senadores hasta el 9 de septiembre, además de aprobar enmiendas a la ley electoral.

Los mandatos de un primer tercio de los senadores expiraron en mayo de 2012, dejando a la Cámara alta con solo dos tercios de sus miembros.

Según algunos medios locales, la Asamblea Nacional estudia reunirse esta misma noche, mientras otros apuntan a que lo hará mañana.

El acuerdo alcanzado ayer entre el Ejecutivo y los líderes de algunos partidos políticos de la oposición indica que los firmantes harán todo lo posible para restablecer la confianza en las instituciones y llegar a celebrar las elecciones legislativas, municipales y presidenciales antes de finales de 2015.

Asimismo, se indica que se formará un nuevo Consejo Electoral Provisional (CEP) para restablecer la confianza en el proceso electoral y garantizar la independencia e imparcialidad de la institución.

Además, se pactó que una comisión bipartita (Presidencia y partidos políticos) trabaje en la búsqueda de un consenso sobre las modificaciones de la ley electoral a proponer al Parlamento.

El acuerdo indica que la misión del Gobierno de consenso que sea creado es, sobre todo, crear condiciones para facilitar la celebración de elecciones libres, transparentes e inclusivas bajo las disposiciones del acuerdo firmado.

Mientras tanto, Martelly encabezó hoy los actos oficiales de conmemoración del terremoto y depositó una corona de flores en la plaza de Saint Christophe de la capital haitiana con el que quiso rendir tributo a todos aquellos que ayudaron a salvar vidas hace cinco años, tantos haitianos como extranjeros, así como a las víctimas.

Una catástrofe que hace cinco años costó la vida a casi 300.000 personas, en un sismo de magnitud siete en la escala de Richter.

Martelly aprovechó para hacer un llamamiento a la unidad y pedir calma al país, al que aseguró que el cambio no se logra “quemando llantas en la calle”.

También afirmó que no está interesado en gobernar por decreto y que el único que le interesa es “convocar elecciones”.

A su vez, pidió una oportunidad al país “en nombre de todas las víctimas”.

Según cifras proporcionadas por la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) de la Comisión Europea, hoy son menos de 80.000 personas las que quedan en campos de desplazados.

“Estas personas son ahora mismo la población más vulnerable y desamparada, y es una prioridad buscar una solución a su situación”, expresaron a Efe desde el departamento humanitario de la Unión Europea.

ECHO también apuntó que las tasas de desnutrición en los campos de desplazados “superan los límites de lo que se considera una emergencia”. Además, la mayoría de campos no tiene sistema para gestionar los desechos.

En este sentido, Amnistía Internacional pidió que se detengan los “desalojos forzosos”, que según denunció son continuos, y que el Ejecutivo haitiano garantice el derecho a una vivienda.

En declaraciones a Efe, Olson Regis, director social de la ONG chilena Techo en Haití, se lamentó de que no se puede decir “que la sociedad haitiana no ha participado, pero sí se puede afirmar que no es quien está tomando las decisiones y que suele pasar que estas decisiones no están realmente de acuerdo con lo que quieren y necesitan (la población).

“Muchas decisiones importantes se están tomando de manera autoritaria, desde los dirigentes del país y con ideas venidas desde el extranjero”, añadió.

A su vez, consideró que el proceso de reconstrucción es un “desafío de largo plazo”.

“Es importante decir que nosotros los haitianos sabemos qué queremos, pero necesitamos el apoyo y la solidaridad de todos”, agregó. EFE

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