Severo Rivera
Santo Domingo. Hasta ahora, la cúpula que dirige al Partido de la Liberación Dominicana no había enseñado tanto el “refajo” fruto de las confrontaciones internas por la lucha por el poder. En la organización política que fundara el profesor Juan Bosch las cosas han dado un giro drástico por las aspiraciones desmedidas de los grupos que lideran el expresidente Leonel Fernández y del presidente de la República Danilo Medina.
Hasta ahora habían lavado los “trapos” sucios sin que el “vecino” se entere. Las acciones del Ministerio Público que busca menter preso a gente del entorno de Leonel Fernández han desatado un conflicto interno que hasta la fecha ha impedido que el Comité Político del PLD vuelva a sesionar. Las acusaciones contra los altos cargos del PLD y estrechos colaboradores de Leonel Fernández (Víctor Díaz Rúa y Félix Bautista) ha calentado el ambiente.
Gente de Leonel Fernández ha enfilado sus cañones contra el Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, que ha iniciado un proceso por corrupción contra el senador Félix Bautista, quien además es el Secretario de Organización del PLD. Los leonelistas han referido que Brito no solo le hace coro a grupos de la “sociedad civil”, sino que estaría cumpliendo un mandato del presidente Danilo Medina, con cuya acción estarían debilitando la imagen de Fernández, quien procura nuevamente ser el candidato de la organización política.
Los que así piensan, sostienen que disminuyendo el perfil de Leonel Fernández lo obligaría  a negociar cuotas de poder con Danilo Medina para el proceso electoral, en el que  además del presidente y vicepresidente de la República, serán electos los cargos congresuales y  municipales. Lo que está por verse es si ciertamente las cosas irán por esos senderos, pues Fernández mantiene una estructura fuerte en el PLD la cual se ha fortalecido con la idea de un eventual retorno al poder en 2016.
La suerte está echada en el PLD, sin embargo, se asegura que al final de la jornada están obligados a entenderse y a no convertirse en un “PRD” que se ha dividido en más de una ocasión. Postergar las discusiones internas y dejar que el río corra sin un muro de contención está dejando sus frutos no a la oposición partidaria, poque eso no existe en RD, pero si a grupos que han comenzado a realizar un ruido mediático que va dejando sus frutos. Los del PLD están conscientes que fuera del poder el escenarios sería catastrófico, al final deberán entenderse…

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