Macao, Bávaro.- El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, aseguró que padres y madres tienen la mayor responsabilidad en torno a la educación y prevención de sus hijos , en todo cuanto tiene que ver con el mundo de las drogas y como estas pueden tronchar el futuro de los mismos.

En ese sentido, Domínguez Brito aseguró que cuando la juventud cae en el consumo de drogas, se inician en muchos casos con la marihuana y van pasando a otras más fuertes, que traen consigo mayores consecuencias, tales como el consumo de alcohol, embarazos en la adolescencia, entre otros. En los casos más extremos, que son los que envuelven a la juventud de nuestros barrios, tienen menos oportunidades de recibir tratamiento para superar las adicciones.

“Hace poco, viví una experiencia muy compleja, muy difícil en Herrera, en la zona oeste de la provincia de Santo Domingo, una banda de jóvenes de 17, 18, 21 y 22 años, entraron en una gran discusión por el control de un punto de droga. En ese incidente murieron varias personas, unas semanas después murieron dos jóvenes más y todavía estamos conociendo sobre los conflictos que se han ido generando entre esos jóvenes”,expresó el Procurador General.

FDB afirmó que “cuando analizamos y vamos viendo a los muchachos perder la vida de esta forma, entonces nos damos cuenta de que el tema de las drogas en República Dominicana tiene diferentes componentes que no podemos ver como un solo punto de vista, sino que hay que verlo de diferentes formas”.

En el marco de la conferencia “Juventud y Droga”, organizada por el Distrito 4060 de Rotary Internacional, realizada en Punta Cana, el Procurador General hizo referencia, además, a un caso dentro de otra franja social. “No hace mucho un grupo de jóvenes universitarios; muchachos de buena posición económica fueron apresados y los padres no sabían las razones ni en qué andaban sus hijos. Ellos tuvieron la oportunidad de tener unos padres buenos, lamentablemente, algo pasó que en algún punto perdieron el control de sus hijos. Estos muchachos consumieron drogas, pero, hoy uno espera que ese problema lo puedan superar y que sean sometidos a los tratamientos correspondientes. La mayoría no corre con la misma suerte”.

Dijo que entre padres e hijos se requiere predicar tres valores: la esperanza, para seguir adelante con metas fundamentales que contribuyan al crecimiento personal; valor y coraje para levantarse y superar los errores cometidos, y sobre todo, fomentar el amor para que se mantenga encendida esa llama que nos empuja a transformar la familia, y de tal modo, a toda la sociedad, ayudando a romper barreras y salir adelante.

Sostuvo que a pesar de que la República Dominicana es uno de los países con menor consumo de drogas, ese pequeño consumo está generando unos niveles de conflictividad y delitos que se está haciendo sentir seriamente.

“Yo quiero que veamos las drogas, primero en el aspecto de la delincuencia y la criminalidad, y segundo en el aspecto de salud pública y en el tema humano, que yo creo que es el más importante y abarca ambos aspectos, pues casi todas las tragedias relacionadas con la delincuencia, son protagonizadas por jóvenes menores de 30 años que cometen el delito y un elevado porcentaje de éstos están inmersos en las drogas, lo que nos genera una situación adversa al tema de la Seguridad Ciudadana, esa es la realidad que estamos conociendo en nuestros muchachos”, enfatizó el Procurador.

Dijo que esos jóvenes lamentablemente enfrentan un problema de salud cuando se inician en las drogas, por lo que favoreció se les acompañe y se les preste ayuda para superar esa situación en lugar de rechazarlos.

Proclamó que no es posible ninguna política eficaz contra las drogas si no se trabaja al joven en base a los indicados valores.

“Ayudémosles en valores y coraje, en concienciarles que hay enfermedades y vicios que a veces nos golpean, errores que cometemos, pero, que uno puede levantarse y superarlos; sobre todo, luchar por ser profesionales, no perder el incentivo a obtener trabajos de calidad, a trazarse metas altas y por las cuales valga la pena luchar, tal como lo expresó en una ocasión el gran pintor y escultor italiano Miguel Ángel, quien decía que el mayor peligro para la mayoría de nosotros, no es que “NUESTRA META SEA MUY ALTA Y NO LA ALCANCEMOS, SINO QUE SEA MUY BAJA Y LA PERSIGAMOS, y esto es así, pues cuando tenemos estos jóvenes sin una meta definida, sin un sueño alto de ser profesional, de tener una familia y nos dedicamos simplemente a lo poco, a sobrevivir, a tener unos tenis o una pasola preparada para deslizarse a altas velocidades, indudablemente que han perdido la esperanza y vamos a tener todo lo que hoy nosotros observamos”.

Domínguez Brito habló ante cientos de padres e hijos pertenecientes al Distrito 4060 de Rotary Internacional, a quienes también exhortó a continuar con las obras de caridad, los trabajos a favor de toda la sociedad y los buenos valores que ellos fomentan, a quienes definió como una hermandad que crece sembrando frutos que cosechan sabiduría y unión familiar.

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