Londres.- El 50 aniversario del Teatro Nacional británico, fundado en 1963 por Laurence Olivier, culminó este año una brillante temporada teatral en Londres en la que abundaron obras de Shakespeare e innovadores musicales como “The Light Princess” o “Charlie and the Chocolate Factory”.

50 años después de su primer montaje, un “Hamlet” protagonizado por Peter O’Toole y dirigido por Olivier, el Nacional, situado a orillas del Támesis, reunió en noviembre a lo mejor de la escena británica para celebrar su cincuentenario con una fastuosa gala en la que recorrió su historia.

Helen Mirren, Maggie Smith y Judi Dench, así como Benedict Cumberbath o Ralph Fiennes, fueron algunos de los actores que se subieron ese día al escenario para representar fragmentos de las obras que han convertido a la institución en referencia mundial.

800 producciones después, el teatro, que a partir de 2015 dirigirá Rufus Norris en sustitución de Nicholas Hytner, sigue en la vanguardia con éxitos como “War Horse” de Marianne Elliott -una de las representaciones más vistas este año  o la prevista de “King Lear” de William Shakespeare, que dirigirá Sam Mendes en 2014.

El oscarizado director firma también “Charlie and the Chocolate Factory” en el West End londinense, un intrigante y divertido musical basado en la popular novela infantil del escritor Roald Dahl.

Otro musical que ha sorprendido al público y a la crítica, en cartel hasta el 9 de enero en el Nacional, es “The Light Princess”, con música y letra de la estadounidense Tori Amos, una adaptación de un cuento de hadas del escocés George McDonald en que una princesa nace con la maldición de no verse afectada por la fuerza de la gravedad.

Bajo la dirección de Marianne Elliott, el mal de la princesa se utiliza como una metáfora para abordar el mundo de la adolescencia y el descubrimiento por parte de una mujer de su verdadera naturaleza y sexualidad.

También de Elliott es otro de los grandes éxitos del año, “Curious Incident of the Dog in the Night Time”, basado en el libro de Mark Haddon y galardonado en 2013 con siete premios Olivier, incluido a la mejor obra.

Shakespeare es siempre una referencia en el teatro británico, pero esta temporada sus obras destacaron con audaces adaptaciones que reunieron sobre el escenario a gigantes de la escena como James Earl Jones y Vanessa Redgrave.

El estadounidense y la británica protagonizaron una versión moderna de “Much Ado About Nothing” en el Old Vic el teatro con dirección artística del actor estadounidense Kevin Spacey, en que los amantes son dos ancianos cuya historia transcurre en la Inglaterra de 1944.

“A Midsummer Night’s Dream” triunfó hasta el pasado noviembre en el teatro Noël Coward bajo la dirección de Michael Grandage, que optó por una versión excéntrica y de ritmo vertiginoso protagonizada por Sheridan Smith y David Walliams, uno de los cómicos del momento en el Reino Unido.

En el mundo del teatro alternativo, el Arcola del este de Londres presentó una original y feroz adaptación del “Titus Andronicus” de Shakespeare, ambientada en el mundo de los “skinheads” del Londres de los años ochenta.

Una de las grandes triunfadoras del año que termina fue Helen Mirren, quien volvió a brillar interpretando a la reina Isabel II en “The Audience”, en el teatro Gielgud, un papel que le valió un Óscar en el cine y con el que este año cosechó el premio a la mejor actriz del “Evening Standard”.

De cara a 2014, la cartelera teatral londinense continúa llena de espectáculos atractivos, como una versión de “1984” de George Orwell en el Almeida, “Fatal Attraction” en el Haymarket -adaptada por James Dearden, guionista de la película del mismo título- y “Full Monty”, hasta junio en el Noël Coward.

Uno de los eventos más esperados es el retorno a los escenarios el próximo marzo, tras 40 años de ausencia, de la veterana Angela Lansbury, que a sus 88 años protagonizará en el teatro Gielgud “Blithe Spirit”, del autor Noël Coward.

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